en Manchester

[Londres] 7 de junio de 1858

Querido Frederick:

Adjunto 2 ejemplares de Bangya, uno para ti, el otro para Lupus.

He recibido de ti: 1. carta con el giro postal; 2. segunda carta; 3. artículo para la “Tribune” (realmente muy divertido). No acusé recibo antes porque esperaba cada día los 2 ejemplares de Bangya; además, muchas preocupaciones privadas que me robaron el tiempo.

Adjunto carta de Lassalle. Es una historia sumamente curiosa. No puedo responder hasta tener tu opinión y la de Lupus. Deseo, por tanto, que os consultéis de inmediato y me enviéis sin demora vuestro parecer. Mi opinión es que Lassalle no debe meterse en un duelo con el asno de Fabrice, y que, incluso desde el punto de vista duelístico, el ataque de los dos señores del “Landgerichte” ha puesto todo duelo fuera de cuestión. En general, mi opinión –y considero, naturalmente, ridículo despacharlo así, si el duelo en sí concuerda o no con “el principio”– es que, en las circunstancias actuales, en esta coyuntura peculiar, etc. etc., de la historia contemporánea, las gentes del partido revolucionario deben responder a sus enemigos personales con palos, puños y patadas, pero no deben meterse en duelos. Me parecería, empero, completamente falso que Lassalle, después de haberse declarado una vez categóricamente en contra de todo duelo, se dejara amedrentar por chismes de cruzados.

Ayer estuvo Schapper en mi casa. Me contó, entre otras cosas, que el amigo Caussidière, que por la noche, borracho, fue a parar a un callejón de putas en Nueva York y, según parece, golpeó con el bastón a una persona, fue asaltado de inmediato, ante los gritos de esta, por media docena de vagabundos y molido casi hasta la muerte. Al gordo zopenco lo recogió la policía la mañana siguiente, temprano, sin conocimiento

y necesitó una cura de 6 semanas para volver a poder andar y vivir.

Seiler tuvo un ataque paralítico: 10 semanas en peligro de muerte; pero mala hierba nunca muere. Heise, según dicen, ha vuelto a estar muy grave.

Salud.

Tu

K. M.