en Londres

Manchester, 11 de mayo de 1858

Querida señora Marx:

El Moro ha cabalgado hoy dos horas y se encuentra tan bien después de ello, que empieza a cobrar entusiasmo por la cosa. Ha regresado de la ciudad a casa y me ha encargado escribirle unas líneas a propósito del tonto de Cluß. Él opina que sería muy bueno que fuese usted a ver a Pfänder, quien ya le sonsacará algo. Pero lo principal es que el señor Cluß venga aquí, pues tenemos que saber a qué atenernos con él, y o bien se explica in a satisfactory manner?, o rompemos. ¿De qué puede servirnos un asno tan poco fiable, que primero se presenta ante usted con el corazón rebosante y desbordante, espera 3 horas, no parece desear sino restablecer el trato de antes, y luego, de repente, se retracta en una carta para usted tan maleducada como embarazosa? Sólo lamentamos que usted, justamente en medio de una época en modo alguno color de rosa, tenga que sufrir aún contratiempos con semejantes mentecatos.

Si de algún modo es posible, haga usted que venga ese hombre aquí, para que por lo menos tengamos la satisfacción de decirle, por fin, lo que se merece como es debido.

Espero que el Moro persevere en la equitación, con lo que dentro de 8 días seguramente volverá a estar en condiciones de escribir. Lupus, de la pierna, está también mucho mejor.

De todo corazón suyo.

F. Engels

¹ Véase el presente tomo, pp. 570/571 y 650 – de manera satisfactoria.