en Londres

[Manchester, no antes del 27 de septiembre de 1856]

J...]} Por lo de Weerth escribiré a [...]? en Berlín; quizá éste coloque algo en algún periódico, no importa cuál, con tal que aparezca. Lupus no había dicho ni una palabra de la noticia en más de diez días después de mi regreso de Londres, y no la soltó hasta la víspera de la llegada de mi viejo, muy tarde, hacia las once de la noche. Puedes imaginarte mi consternación y mi enfado por este proceder estúpido. Durante los ocho o catorce días siguientes no fui dueño de mi tiempo ni una sola hora, ni siquiera para ir a Steinthal a oír algo más preciso, cuanto menos para pensar en una necrología y cosas semejantes. Es probable que él haya dejado algo literario; me ocuparé de que pueda verlo.

El panslavismo puedes enviármelo cuando tengas ocasión; quiero revisar esa cosa en cuanto tenga tiempo y ponerla en estado razonable — para “Putnam” (?) o para cualquier otra cosa que se presente entretanto. En cuanto a los Principados, precisamente ahora, mientras lo del turco continúa todavía, lo ofrecería a un periódico inglés o a un “Monthly”. ¿Cómo marcha lo de Urquhart |...]? Tengo muchas dudas al respecto |...]? hasta ahora no veo posibilidad alguna. La amnistía no nos afectará en modo alguno.

Las historias de Moses y de la Mösin nos han hecho reír mucho aquí. ¡Exactamente como Ewerbeck: il s’est acheté une place au Père-Lachaise de la littérature française?

No he visto la “Russia” de Golowin; mándame uno o dos números, ya veré qué es; aquí no se conoce en absoluto.

Lo de Bazancourt sigue en trabajo [@?]; calculo estar listo con ello en unos diez o catorce días. Ya ves que no va tan rápido; no había podido preparar nada de antemano. ¡Ojalá tuviera mis artículos sobre la guerra para la “Tribune”!!!

Hay que volver a reunir todo el material. Con «ships against walls» se podrá servir también después, y nosotros nos encargaremos de que la conexión se mantenga en marcha.

Que el oro ha bajado frente a la plata ya no puede ponerse en duda. Pero además ha desaparecido positivamente plata, aunque adónde, no me queda del todo claro. En China, en medio del estado confuso, se habrá enterrado y escondido mucha. Luego, la balanza comercial ha sido extraordinariamente favorable en el último tiempo para la India y China frente a Inglaterra, el continente y América juntos. En todo caso, muy agradable para John Bull valer ya 6 peniques menos por libra.

Las nubes del mercado monetario se están condensando muy seriamente, y el viejo “horizonte político” del “Constitutionnel” probablemente volverá a recobrar honores. Lo ocurrido en el Banco el martes pasado, donde se retiraron [?] millones en oro, es sintomático. Casi parece que la cosa estallase ya ahora, pero también puede ser simplemente un preludio. Según la teoría, Rusia debería estar primero completamente metida en el vértigo, antes de que pudiera llegar el derrumbe; mas no es de esperar que eso ocurra, y tal vez sea mejor así. Lo que aún frena mucho aquí la especulación es el alto precio de todas las materias primas, en especial seda, algodón y lana; no es ni mucho menos seguro hacer lo más mínimo en eso. Pero a los señores ingleses se les va a encender una luz curiosa cuando llegue el crash. Me gustaría saber cuántas acciones del vértigo continental hay colocadas en Inglaterra; creo que una buena montón. Esta vez habrá un dies irae como nunca antes: toda la industria europea kaputt, todos los mercados sobresaturados (a la India ya no se envía nada), todas las clases poseedoras metidas en el embrollo, bancarrota completa de la burguesía, guerra y licencia al máximo grado. También yo creo que todo esto se cumplirá anno 1857; y cuando vi que te comprabas de nuevo muebles, declaré inmediatamente que la cosa era segura y aposté por ello.

Adieu por hoy, saluda cordialmente a la mujer y a los niños.

Tuyo
F. E.