en Manchester  
1 de septiembre de 1855  
3, York Place, Denmark Street, Camberwell

Querido Frederic,

Imandt ha partido hacia Montrose y, ante una perspectiva muy aventurada de un puesto en Arbroath, ha levantado aquí todo su negocio. He tomado a mi cargo su mobiliario y permanezco aquí hasta la llegada de los dineros escoceses. Luego me alquilaré una vivienda decente. Hasta entonces debo conservar la casa de Dean Street. El aire del campo le ha sentado de maravilla a toda la family, especialmente a mi mujer.

Tu artículo lo recibí ayer. El informe ruso aparece ahora también en los periódicos de Hamburgo.

En cuanto a «Putnam», es necesario apresurarse ahora. En una carta que recibí de Dana se expresaba ya el temor de que el n.° II pudiera llegar demasiado tarde. Pero ha llegado a tiempo, según veo por una carta posterior. «Putnam» solicita un nuevo artículo sobre «The improvements in modern warfare». En el «New‑York Times» aparece una crítica generalmente apreciativa, pero evidentemente malintencionada. Los ingleses, fuera de servicio, no llevarían pantalones estrechos, sus escuadrones contarían más de 400 sables, además un error en lo de los “sables”; finalmente, el autor pareciera no saber que el castigo de azotes en Inglaterra está ahora limitado a 50 golpes y solo se aplica excepcionalmente. El caso de Aldershot, donde un soldado murió hace unos 14 días a consecuencia de 30 latigazos, es un comentario a este criticus, a cuyo respecto le he enviado a Dana las notas necesarias sobre su estupidez.

¿Has seguido el altercado de Napier con Graham? ¡N.° 6! El primer artículo apareció en el «Times», el segundo en el «Advertiser» y el «Herald». Hoy trae el «Advertiser» la correspondencia intercambiada entre Charley y James en su primer editorial. Se dice que hoy también se ha publicado en un diario una respuesta de Graham a los primeros artículos de Napier.

No sé si has reparado en que los austríacos, durante el despliegue de su ejército en Galitzia, han aprovechado el tiempo para construir solo ferrocarriles estratégicamente importantes en Galitzia bajo la dirección superior de Heß, y asimismo para habilitar las fortalezas dirigidas contra Rusia.

Espero que ahora escribas algo sobre ti mismo y tus andanzas.

Tuyo  
K. M.

Nuestro Koscielski aparece también, si no me equivoco, en el parte de batalla de Pélissier.

Si ha de darse crédito al informe del almirante Bruat —hoy en el «Times»—, los rusos se hallarían al borde de la inanición. De aguardiente, en cualquier caso, no parece faltarles aún.