en Manchester

[Londres] 18 de enero de 1854
28, Dean Street, Soho

¡Querido Frederic!

Tienes que escribirme para el viernes algo en general (lo positivo es apenas posible) sobre la batalla de Cetate o Zitale*. Me llama la atención lo siguiente:

1. La batalla de Oltenitza fue un malentendido que frustró el armisticio impuesto a la Puerta por los embajadores. ¡Así, la batalla de Cetate es un malentendido que frustra las propuestas de paz dictadas a la Puerta bajo los cañones de los buques ingleses.

2. El reverso de Oltenitza. Allí atrincherados los turcos, aquí los rusos, etc.
3. El resultado como allí. Después de que los tipos se han estado dando de palos de manera asesina durante 5 días, vuelven a retirarse a sus respectivos prepucios. Solo veo el resultado. No sé qué debería haber ocurrido. Lo que sí me queda claro es que esto no es dirección napoleónica de la guerra.

Los intrigantes diplomáticos se han enredado de tal modo en sus propias redes que la guerre générale está a la puerta. Sabes que el event de Sinope fue utilizado —sin contar las amenazas del señor Redcliffe— para mover a los turcos a aceptar el Protocolo de Viena y llevar al ministerio a Halil y Riza Pachá. Después de urdido todo esto, Palmerston dimite. La coalición, que huele la mecha, da orden, durante su salida el 19 de diciembre, de hacer una demostración en el Mar Negro. Palmerston, doblemente abochornado, vuelve a entrar y provoca la resolución del 26, de que toda la flota se haga a la mar, pero solo para actuar como imparcial entre los dos belligerents; supuestamente yendo más lejos, pero de hecho intentando contrecarrer la resolución del 19 y aislar a los turcos de su teatro de guerra asiático. Entretanto, sin embargo, el señor Bonaparte, apoyándose en la resolución del 19, ya ha dado órdenes contrarias

¹ Se refiere a Cetate – ² la guerra general – ³ beligerantes – ⁴ desbaratar

143 – Marx a Engels – 18 de enero de 1854

y aparenta entender la resolución del 26 tan solo como una extensión de la primera. Palmerston, of course, tuvo que poner al mal tiempo buena cara, mantener su fama de patriota enérgico, y así los tipos se han metido en un buen lío, y las apariencias los empujarán aún más hondo, sobre todo porque el 31 hay que presentar al Parlamento algo “enérgico”. La nota que esos tipos presentaron a los turcos para que la firmaran muestra que estaban preparados para un completo surrender to Russia y que tan solo los “malentendidos” frustraron la buena intención.

Mi cuñado —le ministre— escribe a mi suegra que, por desgracia, volverá a vivir lo mismo que hace 40 años, la guerra general.

¡Tu carta para Steffen la expedí el mismo día a Bruselas, donde St[effen] aún se encuentra en casa de su hermana. Temo que tu “Napoleón como teniente de artillería” sea en este momento refusé, ya que el “Times” ha recibido la orden de abandonar toda apariencia de polémica contra Bonaparte. Puesto que es “nuestro” aliado, todos los periódicos tendrán en este instante los mismos reparos patrióticos. En cuanto el asunto esté terminado y los periódicos no quieran, lo imprimimos como folleto. Yo estoy en un aprieto con mis propios trabajos, a la hora de ofrecérselos a un librero. Con los tuyos no reinaría la misma gêne.

El burro de Weydemeyer ha vuelto a dejar en la larga banca “la noble conciencia”. La rapidez de la respuesta era la pointe principal. 6 semanas más tarde la cosa resulta silly. No entiendo a Cluß, cómo me elige siempre especialmente como víctima del señor Weydemeyer.

Tuyo
K.M.

[Posdata de mano infantil]
Dios te salude, hermano Straubinger. A man of Highbirth Honour peace prosperity.

Small wit.