en Manchester

[Londres] 3 de septiembre de 1853  
28, Dean Street, Soho

¡Querido Engels!

Hace mucho que no te escribo, ni siquiera para acusar recibo de las 5£ (de las cuales 2,10 pagadas a Pieper y 1,10 a Lupus), porque tengo que consumir my time and my energies en una mierda indescriptible. El 7 de julio le había dado a Spielmann mi letra de cambio. El 31 de agosto el muy bribón me declara —después de haber ido yo corriendo 7 veces a su casa— que la letra se había extraviado, que tengo que librarle una segunda, etc. Así que me he ido arrastrando durante semanas, empeñando hasta la última pieza, y había vuelto a citar a todos los acreedores para el 31 de agosto, después de haberlos tenido a raya desde julio. Como no tengo más recursos que los ingresos de la “Tribune”, comprenderás mi situación, y cómo no puedo tener ni tiempo ni ganas de mantener correspondencia.

A Jacobi, si todavía está ahí, dile que he escrito por su causa a Weydemeyer, etc.

El motivo por el que te escribo hoy es el siguiente:

Por lo que sé, no lees el “Morning Advertiser”. Ese periódico de los “united victuallers” trajo, de parte de un “foreign correspondent” (el señor Golowin, creo), una apología de Bakunin. Un anónimo, F.M.S., sospecha acto seguido en el mismo “Morning Advertiser” que Bakunin es un espía ruso, dice que ahora le va muy bien, etc., etc. Respuesta a ello de Golowin y Herzen, quienes observan al respecto que ya una vez, en 1848, se había proferido la misma calumnia en un “German paper” y que el paper “had even ventured to appeal to the testimony of George Sand”.

Anteayer viene el “Dr. Arnold Ruge” y dice que ese periódico alemán era la “New Rhenish Gazette”, cuyo editor, el “Dr. Marx”, estaba tan convencido de la falsedad de esas calumnias como cualquier otro demócrata.

En el “Morning Advertiser” de ayer hago una declaración del siguiente tenor:

Messrs. Golowin and Herzen habían chosen to connect the “New Rhenish Gazette” edited by me in 1848 and 49 con su polémica con F.M. sobre Bakunin etc. Now, I care nothing about the insinuations of Messrs. Herzen and Golowin. Pero etc., etc. “permit me to state the facts of the case”. Sigue luego la enumeración de los hechos:

“que el 5 de julio de 1848 recibimos cartas de París, una de la Agencia Havas, la otra de un Polish refugee (así llamo a Ewerbeck), ambas stating que George Sand posee cartas que comprometen a Bakunin, as being lately entered into relations with the Russian Government;

“que el 6 de julio publicamos esta carta, no de la Agencia Havas, sino de nuestro corresponsal parisino”;

“que Bakunin respondió en el ‘Neue Oder-Zeitung’ que, antes de nuestra correspondencia, se habían hecho circular rumores similares en Breslau; que partían de las embajadas rusas, y que no podía refutarlos mejor que apelando a George Sand”;

“que el 3 de agosto Koscielski trajo a la ‘Rheinische Zeitung’ la carta de George Sand a su editor, que fue impresa el mismo día con las siguientes palabras introductorias: (siguen las palabras de la ‘Neue Rheinische Zeitung’)”;

“que a finales de agosto pasé por Berlín, vi a Bakunin y renové mi antigua amistad con él”;

“que el 15 (o por ahí) de octubre la ‘Rheinische Zeitung’ defendió a Bakunin contra el ministerio prusiano que lo expulsaba”;

“que en febrero (del 49) la ‘Rheinische Zeitung’ publicó un leading article sobre Bakunin, que comenzaba con las palabras: ‘¡Bakunin es nuestro amigo!’”

etc.;

“que en la ‘New-York Tribune’ rendí a Bakunin paid the tribute due to him for his participation in our movements, etc., etc.”

Mi declaración termina con las palabras:

“As to F.M. proceeding as he does from the fixed idea that continental revolutions are fostering the secret plans of Russia, he must, if he pretends to anything like consistency, condemn not only Bakunin but every continental Revolutionist, as a Russian agent, In his eyes Revolution itself is a Russian agent. Why not Bakunin?”

Ahora, en el número de hoy, el canalla de Golowin no se atreve a nombrarse a sí mismo, sino que bajo el título “from a foreign Correspondent” el “Morning Advertiser” trae lo siguiente de él:

How to write History!

(From a foreign Correspondent)

Bakunin is a Russian agent — Bakunin is not a Russian agent. Bakunin died in the prison of Schlüsselburg, after having endured much ill-treatment — Bakunin is not dead: he still lives. He is made a soldier, and sent to the Caucasus — no, he is not made a soldier: he remains detained in the citadel of St. Peter and St. Paul. Such are the contradictory news which the press has given in turn, concerning Michael Bakunin. In these days of extensive publicity we only arrive at the true by affirming the false; but, has it at least been proved that Bakunin has not been in the military pay of Russia?

There are people who do not know that humanity makes men mutually responsible — that in extricating Germany from the influence which Russia exercises over it, we re-act upon the latter country, and plunge it anew into its despotism, until it becomes vulnerable to revolution. Such people it would be idle to attempt to persuade that Bakunin is one of the purest and most generous representatives of progressive cosmopolitism.

“Calumniate, calumniate”, says a French proverb, and “something will always remain.” The calumny against Bakunin, countenanced in 1848 by one of his friends, has been reproduced in 1853 by an unknown person. “One is never betrayed but by one’s own connexion” says another proverb; “and it is better to deal with a wise enemy than with a stupid friend.” The conservative journals have not become the organ of the calumny insinuated against Bakunin. A friendly journal undertook that care.

Revolutionary feeling must be but slightly developed when it can be forgotten, as M. Marx has forgotten, that Bakunin is not of the stuff of which police-spies are made. Why, at least, did he not, as is the custom of the English papers, why did he not simply publish the letter of the polish refugee which denounced Bakunin? He would have retained the regret of seeing his name associated with a false accusation.

Pienso responder al tipo lo siguiente (véase abajo), que debes devolverme estilizado a vuelta de correo (hasta el lunes, si es posible).

“‛It is better to deal with a wise enemy, than with a stupid friend’ Bakunin would have exclaimed, if he was ever to read the letter of the ‘foreign’ Sancho Pansa who, in your Saturday’s paper, indulges in his proverbial commonplaces.

Is he not a ‘stupid friend’ who reproaches me with not having done by what doing I would according to himself have ‘retained the regret of seeing my name associated with a false accusation’?

Is he not a ‘stupid friend’ who is astonished of what every schoolboy knows that truth is established by controversy and that historical facts are to be extricated from contradictory statements?

When the ‘N.Rh.G.’ brought the Paris letter Bakunin was at liberty. If he was right to be satisfied with the public explanations of the ‘N.Rh.G.’ in 1848, is it not a ‘stupid friend’ who pretends to find fault with them in 1853? If he was wrong in renewing his intimate relations with the Editor of the ‘N.Rh.G.’, is it not ‘stupid’ on the part of a pretended friend to reveal his weakness to the public?

Is he not a ‘stupid friend’ who thinks necessary to ‘plunge Russia anew in its despotism’ as if she had ever emerged from it?

Is he not a ‘stupid friend’ who calls the Latin proverb ‘calumniare audacter’ a French proverb?

Is he not a ‘stupid friend’ who cannot understand why the ‘conservative journals did not like to publish the calumnies’ which were secretly spread against Bakunin throughout Germany while the most revolutionary paper of Germany was obliged to publish them?

Is he not a ‘stupid friend’ who ignores that ‘revolutionary feeling’ at its highest pitch made the ‘lois des suspects’ and beheaded the Dantons and the Desmoulins and the Anarcharsis Cloots?”

Por mi parte, propondría pues en sustancia la siguiente declaración:

Al mismo tiempo, se pregunta si no querrías también tú, junto con Dronke, hacer una declaración como Editors de la “New Rhenish Gazette”. Clique contra clique. Del otro lado están solo Ruge, Herzen, Golowin. A este último el mismo Bakunin lo llamaba “un polisson”. En 1843 y 44 uno de los más fervientes admiradores de Nicolás, se hizo demócrata porque creyó haberse vuelto sospechoso y no se atrevió a regresar a Rusia. En esto último consiste todo su heroísmo.

¿No es un «amigo estúpido» quien no se atrevió a acusar al «Morning Advertiser» por haber publicado la carta de F. M. mientras Bakunin está encarcelado en San Petersburgo, y que al mismo tiempo acusa a la «N.Rh.G.» por haber insertado¹⁹ «un patán» una carta semejante en 1848, cuando Bakunin estaba libre y aún no se hallaba reducido a la miseria de ser defendido por un «amigo estúpido»?

¿No es un «amigo estúpido» quien convierte el nombre de Bakunin en pretexto para calumniar a los amigos de Bakunin, mientras oculta cautelosamente su propio nombre?» ??

Así que contesta pronto. El asunto urge.

Tuyo  
K. M.

²⁰ «Más vale habérselas con un enemigo inteligente que con un amigo estúpido», habría exclamado Bakunin si alguna vez hubiera llegado a ver la carta del «extranjero» Sancho Panza que se explaya en sus manidos refranes en la edición del sábado de usted.

¿No es un «amigo estúpido» quien me reprocha no haber hecho aquello que, según sus propias palabras, me habría hecho «lamentar ver mi nombre asociado a una falsa acusación»?

¿No es un «amigo estúpido» aquel a quien deja estupefacto lo que sabe cualquier escolar: que la verdad se establece mediante la controversia y que los hechos históricos han de ser deducidos a partir de afirmaciones contradictorias?

Cuando la «Neue Rheinische Zeitung» publicó la carta de París, Bakunin se hallaba en libertad. Si él tuvo razón al mostrarse satisfecho con las declaraciones públicas de la «Neue Rheinische Zeitung» en 1848, ¿no es entonces un «amigo estúpido» quien, en 1853, cree tener que ponerles alguna objeción? Si no la tuvo al reanudar sus relaciones amistosas con el redactor de la «Neue Rheinische Zeitung», ¿no es «estúpido», por parte de un presunto amigo, sacar a la luz pública su debilidad?

¿No es un «amigo estúpido» quien considera necesario «sumir de nuevo a Rusia en su despotismo», como si alguna vez hubiera salido de él?

¿No es un «amigo estúpido» quien llama proverbio francés al proverbio latino «calumniare audacter» [calumnia solo con audacia]?

¿No es un «amigo estúpido» quien no puede comprender por qué «los periódicos conservadores no tenían ningún interés en publicar las calumnias» que se difundían en secreto contra Bakunin por toda Alemania, mientras que el periódico más revolucionario de Alemania sí tenía interés en publicarlas?

¿No es un «amigo estúpido» quien ignora que el «sentimiento revolucionario», en el momento de máxima tensión, creó las «lois des suspects» e hizo decapitar a los Danton, Desmoulins y Anacharsis Cloots?

¿No es un «amigo estúpido» quien no se atrevió a atacar al «Morning Advertiser» por haber publicado la carta de F. M. en un momento en que Bakunin estaba encarcelado en San Petersburgo, pero ataca al mismo tiempo a la «Neue Rheinische Zeitung» por haber publicado una carta semejante en 1848, cuando Bakunin estaba libre y aún no se hallaba en la lastimosa situación de ser defendido por un «amigo estúpido»?

¿No es un «amigo estúpido» quien utiliza el nombre de Bakunin como pretexto para calumniar a los amigos de Bakunin, mientras oculta cautelosamente su propio nombre?»