Engels a Wilhelm Wolff

en Zúrich

[Manchester, 1 de mayo de 1851]

Querido Lupus:

Con espanto veo por la fecha de tu carta, que Marx —quien me visitó aquí en Manchester hace algunos días— me trajo, que tiene ya casi 4 semanas de antigüedad. No obstante, Marx me dijo que te había escrito enseguida.

En cuanto a tus planes americanos, sácatelos de la cabeza. Son superfluos, y en Londres encontrarás algo de inmediato, ya que sabes inglés y allí se buscan personas de tu solidez en las lenguas antiguas, sobre todo si tienes tus certificados. Hasta sujetos de lo más insignificante han conseguido las mejores colocaciones. La historia del periódico americano es un timo; ¿crees que, si hubiera algo de cierto en ello, ese tipo se haría enviar un redactor desde Europa y esperaría tanto tiempo? Quién sabe cómo está el asunto y en qué ha quedado entre tanto. El anticipo para el viaje podrías esperarlo hasta el día del Juicio. Además, la cosa, en el mejor de los casos, no es como para irse a Chicago por ella; 4 dólares a la semana está por debajo del jornal del leñador más ordinario, y con un preaviso de despido de 8 días, ¡que allí es muy general!

[...] Espero que ya lo tengas, y tan pronto estés en posesión de ello, haz la maleta, hazte dar un pasaporte para Londres y zarpa. Veo en los periódicos continentales que se habla como si el gobierno inglés ya no dejara entrar aquí a más refugiados. Tonterías. No te dejes confundir por nada, ni siquiera por una eventual instrucción policial de que necesitarías el visado del embajador inglés en Berna. No necesitas nada de eso. Sólo necesitas los visados para atravesar Francia, así pues el del embajador francés, que te gestionarán los suizos. Viajas tranquilamente de paso y cruzas. Incluso en el caso, que cabe esperar de los franceses, de que te dirigieran a El Havre y de allí quisieran enviarte a América, en El Havre simplemente debes tomar el vapor hacia Southampton o Londres. Sabes que aquí en la frontera no se detiene a nadie, y a pesar de todas estas habladurías de la prensa reaccionaria, espero verte para la Exposición de Londres. Como queda dicho, no te dejes confundir por nada, sino insiste en toda circunstancia en que quieres ir a Londres. Si por parte del gobierno francés encontraras dificultades para el tránsito y tus fondos alcanzaran, sería incluso preferible el camino que yo tomé. [...] Escribes a Lorenzo Chiozza [...] una carta de lo más cortés, diciendo que has sabido su dirección por un compatriota suyo, y que te obligaría a que te indicara si hay barcos allí hacia Inglaterra y cuáles (veleros, también vapores) y cuándo zarparían aproximadamente. Y que te indique los nombres de los capitanes. Puedes entonces o bien negociar por carta con los mismos capitanes (dirección a bordo de sus barcos) o ir directamente. Mi pasaje, incluida la comida, me costó seis libras (150 francos franceses). Tal vez lo consigas más barato. El viaje a Génova no es caro si hasta Turín, donde la región es bellísima, vas a pie todo lo posible —por Ginebra y el Mont Cenis, o más corto por el Gran San Bernardo (Martigny-Ivrea). Desde Turín casi hasta el pie de los Apeninos tienes ferrocarril. O una ruta a pie aún más corta: por el valle del Reuss, Furka, Simplón, directamente a Alessandria. Estas rutas son todas muy hermosas, el tiempo para la travesía ahora es espléndido (viento del este dominante) y la navegación por el Mediterráneo muy amena. Si es posible, barco inglés. Según mi opinión, con 250 francos se podría hacer toda la historia, con 300 seguro. Aunque es dudoso que los de Colonia lo consigan. Pero tú, en todo caso, tienes que ir a Inglaterra. Ahora mismo escribo a Marx que escriba otra vez a Colonia por el dinero; si aún no ha llegado, no estorbará que tú también escribas una vez más a Daniels o a Bürgers.

En cuanto a los precios de Inglaterra a Nueva York, son endemoniadamente caros —los pasajeros de entrepuente a menudo están en muy mala situación, ahora mismo hay un caso así ante el Parlamento—, la 1ª clase cuesta por lo común 15-20 libras, según averiguamos cuando nosotros mismos planeábamos largarnos más lejos. La 2ª clase en los vapores de Southampton es buena y barata; también navegan algunos vapores de hélice, con los cuales se viajaría barato y rápido en 2ª clase, si se acierta justo con los barcos. 

En todo caso, espero que vengas y te quedes aquí; tienes más posibilidades aquí que en América, y quien una vez está al otro lado, no regresa fácilmente. Es horrible en América, donde Heinzen es el hombre más grande, y donde ahora también el vasto Struve inundará todo el país con sus escritos. ¡Al diablo con el público de allá! Antes esclavo de galeras en Turquía que escritor de periódico en América.

Hazme saber pronto de ti y ven pronto tú mismo.

Tuyo
F.E.
F. Engels
Dir. Ermen & Engels,
Manchester