Marx a Engels
en Manchester

[Londres] 27 de enero de 1851

¡Querido Engels!

Recibes adjunta la declaración para que la firmes. A Dulon no se le puede enviar en absoluto, pues Ruge se ha convertido en copropietario de la «Bremer Chronik». Hay que enviarla al periódico conservador, a la «Weser-Zeitung» 2 de Bremen. Escribe a esta redacción cuando envíes la declaración; diles que nos envíen dos copias a Londres, a mi dirección, 28, Dean Street, y que nos hagan saber al mismo tiempo cuánto cuesta el anuncio y cómo se ha de pagar. No olvides, de paso, franquear la carta.

Ahora, como el correo apremia, todavía lo siguiente:

1. ¿Has despachado la carta para Weerth que mi mujer te envió con unas líneas para ti?

2. Mi carta en la que te enviaba el batiburrillo del Dr. Magnus Groß, etc., y sobre la cual deseaba saber tu respuesta, ¿la has recibido? En caso de que no la hubieras recibido, te ruego que inmediatamente reclames en Correos. Te envié esa carta al día siguiente de recibir la tuya, es decir, hace unos 14 días.

Respóndeme pronto y dime si la declaración te parece bien.

Tuyo
K. M.

Notas especiales a la declaración las considero superfluas.

P. D. i

No olvides tampoco escribir a la redacción de Bremen, es decir, a la redacción de la «Weser-Zeitung», que observen el orden correcto y que pongan la declaración de Schramm detrás de la nuestra, no delante de la misma. ¡A propósito! Si realmente no has recibido las 2 cartas, escríbeme, después de haberte informado tú mismo en Manchester, en inglés, cómo puedo escribir al administrador general de correos. En aquella carta de hace 14 días te comunicaba una nueva concepción sobre la renta de la tierra, sobre la cual preciso saber tu opinión.

Tuyo
K. M.

[Posdata de Wilhelm Pieper]

Querido Engels, debo comunicarte a toda prisa que M[ar]x está sumamente indignado por tu completo silencio sobre su nueva teoría de la renta de la tierra, que te escribió hace poco. M[ar]x vive muy retirado, sus únicos amigos son John Stuart Mill y Loyd, y cuando uno va a verlo, en vez de con cumplidos, se le recibe con categorías económicas.

On ne peut pas vivre qu’avec toi, après tout, y cuando uno desea vivir de manera antieconómica, como a mí me gusta, me veo obligado, ya que aquí nadie es tratable ahora, a entregarme a una extravagancia silenciosa. Busco de paso copiar algo, en parte incluso hago mis propios ejercicios de estilo, pero dudo mucho que llegue a algo sólido. Me alegra oír que estás animado y en breve me tomaré el tiempo para escribirte algo más coherente.

Te saluda cordialmente
W. Pieper