Las elecciones – Sydow

Friedrich Engels (1848-11-26)

Núm. 153, 26 de noviembre de 1848.

Suplemento

Neue Rheinische Zeitung.

** Bern, 21 de noviembre. La Asamblea Federal (ambos Consejos reunidos) se ocupó en su sesión de ayer de las elecciones de Friburgo.

Previamente, el Vorort anunció que estaba a punto de ponerse de acuerdo con el Tesino y que, por tanto, deseaba que las tropas destacadas allí fuesen retiradas. Además, el Vorort desea que la Dieta federal se constituya lo antes posible (en razón de las complicaciones con el Gobierno del Reich). — El Sr. Escher pide su dimisión como representante de la Confederación en el Tesino. — El Sr. Furrer declara que, por el momento, hasta el próximo período de sesiones, acepta el cargo de miembro del Consejo Federal y Presidente de la Confederación. Con ello quedan presentes 4 miembros (Furrer, Ochsenbein, Frei-Herose y Näff); el Sr. Ochsenbein declara constituido el Consejo Federal, abandona la presidencia de la Asamblea, que asume el Sr. Escher, y los cuatro consejeros federales prestan juramento.

Al pasar al orden del día, el Sr. Bruggissen propone, en nombre de la mayoría de la correspondiente comisión, que se informe sobre la decisión del Consejo Nacional por la cual se anulan las elecciones de Friburgo. La minoría pide la confirmación de dicha decisión del Consejo Nacional. Los señores Kopp, Anton Schnyder, Pottier, Eytel, Pittet, Castella (Friburgo), Weder (San Galo), Ochsenbein y Fazy hablaron a favor de la propuesta de la mayoría; los señores Tanner, Trog, Escher, Frei, Streng e Imobersteg, a favor de la minoría. Los argumentos fueron en su mayoría de naturaleza jurídica; sin embargo, entre los defensores de las elecciones de Friburgo ocupó un lugar muy destacado la necesidad política de mantener el gobierno de allí y de no entregar de nuevo el cantón a las intrigas del clero. La propuesta de la mayoría de la comisión fue finalmente aprobada por 68 votos contra 53, con lo que quedaba derogada la decisión del Consejo Nacional que anulaba las elecciones de Friburgo.

La «Suisse» y el «Verfassungsfreund» se regocijan, pues esta decisión les asegura cinco votos que votarán a favor de Berna como sede federal. El «Nouvelliste Vaudois» también se regocijará, pues el gobierno radical de Friburgo y los cinco votos radicales en el Consejo Nacional están por el momento asegurados. La «Berner Zeitung», aunque en sus principios está mucho más cerca del Nouvelliste que de los dos periódicos de Ochsenbein antes citados, declara, por el contrario, que la decisión de la Asamblea Federal es la primera victoria de la soberanía cantonal en la nueva Confederación. Creemos que la Berner Zeitung se equivoca. Las cuestiones de principio que se adujeron en este debate, ciertamente no iban en serio para los menos de los oradores de la mayoría, y mucho menos para el Sr. Eytel, que llegó incluso a hablar en contra del partido unitario. Para ellos se trataba de intereses totalmente prácticos, como lo demuestran los periódicos arriba mencionados, que rinden homenaje a los partidos más opuestos y cuyos partidarios defendieron, sin embargo, el mismo lado de la cuestión con los mismos argumentos. Por el contrario, para la mayoría de los miembros de la minoría y, sobre todo, para los radicales berneses, la cuestión de principio era algo serio. Pero está por verse si estos señores no se han dejado llevar algo demasiado lejos por su conciencia jurídica.

Anteayer, para general asombro, ha vuelto a llegar aquí Su Excelencia el señor von Sydow, enviado prusiano, tras un año de ausencia. Se sabe que desde la guerra del Sonderbund había fijado su residencia en la piadosa Basilea — tal para cual, etc. Aún no se sabe qué significa su repentino viaje de regreso. Probablemente nada. Al menos, no ha hecho comunicación alguna al Vorort, ni tampoco al Consejo Federal. Toda su cancillería sigue todavía en Basilea.

Mi noticia de ayer sobre las divergencias con el Reich tenía, pues, algo de cierto. Aunque no se habla de declaración de guerra, ni ha llegado ninguna nueva nota del Reich. Pero la noticia de que 50.000 hombres de tropas del Reich se concentran en la frontera suiza y deben formar un cordón desde Constanza hasta Basilea, esa noticia la recibió ayer tarde el Vorort, y esa misma tarde, como les escribí, celebró sesión. Pronto sabremos qué contramedidas han sido acordadas por él y por el recién constituido Consejo Federal.

Anteayer tuvieron lugar en el distrito de Mittelland (Berna y sus alrededores) las elecciones para dos consejeros nacionales, en sustitución de Dufour, que elegido en tres circunscripciones optó por la del Seeland, y de Ochsenbein, que al ser elegido para el Consejo Federal pierde la condición de consejero nacional. Obtuvieron en la ciudad los candidatos conservadores (es decir, reaccionarios) Fischer 1059 y Blösch 893 votos. Los dos radicales Weingart 559 y Mathys 540. La elección de Fischer es segura; la de Blösch, que suscita mayores antipatías, lo es menos. La importante mayoría de los conservadores en la ciudad de Berna se debe principalmente a la influencia que las ricas familias del antiguo patriciado ejercen aquí sobre las elecciones. La parte con mucho mayor de los electores depende de ellos y sólo se desembaraza de la tutela cuando se presentan momentos de crisis o cuando surge como candidato una personalidad como Ochsenbein, que posee antecedentes populares y ha alcanzado una posición respetada en Suiza. Aquí, como en la mayoría de los lugares de Suiza, la auténtica fuerza popular revolucionaria reside en los obreros suizos y alemanes, quienes, sin embargo, no tienen domicilio fijo en la ciudad y, por tanto, rara vez poseen el derecho de sufragio, aunque sean ciudadanos cantonales. Esta circunstancia, así como la influencia del patriciado, que vuelve a extenderse en cuanto retornan condiciones más tranquilas, explica las elecciones conservadoras que, infaliblemente, tienen lugar pocos años después de cada revolución liberal o radical.

En la sesión de hoy del Consejo Nacional, el Dr. Steiger, de Lucerna, fue elegido presidente en sustitución de Ochsenbein. La Asamblea debate el asunto del Tesino. Pioda (tessinés) ha acumulado, en un discurso largo y, para un italiano, muy apagado, una multitud de acusaciones contra los representantes y tropas de la Confederación en el Tesino. Escher, de Zúrich, se esfuerza sin embargo en rebatir esas acusaciones. Si es posible, añadiré aún el resultado de la sesión. Previsiblemente será una aprobación completa del Vorort y de los representantes y, en el mejor de los casos, un simple paso al orden del día, basado en la comunicación de ayer del Vorort (véase arriba) de que todo está resuelto.

Después de que hablaran aún varios oradores y, finalmente, el coronel Ziegler, quien había añadido a las propuestas de la mayoría, que aprobaban las medidas del Vorort, la de condenar al gobierno del Tesino, al menos, a una parte de los gastos y votar un voto de reconocimiento a los representantes, a propuesta del presidente se aplazó la discusión hasta mañana.