en Londres
Manchester, miércoles 3 de agosto de 1859

13 de agosto de 1859
Querido Mohr

Aquí va el comienzo del artículo sobre tu libro. Revísalo con cuidado y, si en conjunto no te gusta, rómpelo y escríbeme tu opinión. Por falta de práctica, estoy tan fuera de este tipo de escritura que tu mujer se reirá mucho de mi torpeza. Si puedes arreglarlo, hazlo. Algunos ejemplos contundentes de la concepción materialista serían oportunos, en lugar del cojo de la Revolución de Febrero.

En cuanto termine con esta historia, me pondré con la infantería, lo cual, no obstante, me costará algún trabajo y tiempo, a pesar de Rüstow, quien, sin embargo, debe ser tratado con cierta crítica.

¿Puedes darme más detalles acerca de los datos sobre el documento ruso que aparecen en la carta de Crawshay en la Free Press del 27 de julio? El señor Bucher no es el «alemán», ¿verdad?; y ¿en qué periódico alemán se supone que apareció esa cosa?

Cuando viste a Blind, ¿hablaste con él acerca de las actas de Vogt? ¿No había nada que hacer?

I El dulce Enrique se desenvuelve bien en su nueva manifestación. Más tétrico que nunca, pero tanto más perezoso, salvando al mundo con su valeroso e inteligente gruñido.

Lupus ha tenido otra aventura con un cura que le cambió la bolsa de viaje. La sombría seriedad del asunto se vio mitigada, sin embargo, porque la bolsa de viaje dejada atrás contenía el sermón de primicias del cura en cuestión, que éste debía despachar al día siguiente. Esto salvó a la cosa algunos exteriores humorísticos. Por lo demás, Lupus estaba de nuevo a punto de exclamar: There are so many rogues in this country, & not of the working class, but of the middle class.

Tuyo
F. E.