en Manchester  
Londres, lunes, 1 de agosto de 1859  

I 1 August. ’59.  
Querido Frederick,

Ante todo, acuso recibo de las 2 1. 10. De tu artículo me he encargado esta vez yo mismo de la corrección. Si aún hay erratas, la culpa es únicamente del impresor. El poema asqueroso de Herwegh se había colado sin intervención mía. Obligué, pues, a Biskamp a publicar una declaración en el último número y, para colmo, di el Landwehrmannslied (como continuación adecuada a H.).

Lo que me resulta muy fatal es que B. no va a Edmonton, sino que (según parece) acepta un puesto de preceptor en casa de Bibra (el posadero) en pleno Westend. Si es éste el caso, insistiré en un arreglo por escrito con el señor. Pues, como todos los humoristas de profesión, es una mujerzuela histérica y caprichosa, y no queremos sacar el carro del fango para que luego otros lo metan en él. Hay que asegurar la propiedad.

Lina ha regresado de Colonia. Bürgers se ha vuelto enteramente «noble» desde que lo soltaron. En el Volk censura «de nuevo» la vieja manera de «dividir al partido» «con chistes malos». Por «partido», por lo visto, entiende a cualquiera que no es «oficial», en especial también a Vogt y Kinkel. Naturalmente, y sólo por tierna preocupación por «mí», me dio esos «consejos». De mi escrito había llegado un «solo» ejemplar para la docena de amigos del partido en Colonia, a casa de Bermbach. Bürgers, naturalmente, no lo había leído ni lo leerá, «pero» expresó «en mi interés» su indignación por el hecho de que el asunto apareciera de nuevo tan «troceado» y no de golpe en 60 pliegos. Por lo demás, es preceptor en casa de cierto «comerciante», donde sólo está ocupado unas horas por la mañana. Además, tiene aún otra hora. En total, percibe 700 táleros. Su «trabajo» se limita a la mañana. Después de comer, empieza a «descansar» de la media jornada y se tumba y charla horas enteras en casa de la señora Daniels, donde, sin embargo, el doctor Klein le hace una feroz competencia. Pero por la noche corre a casa de Lölgen, para dirigir con gran dignidad el debate de Colonia hasta altas horas de la noche. «Aprecia» la actividad de Lassalle, pero no ha «leído» nada de él, ni siquiera el Franz von Sickingen.

Con el falso pretexto de que padece una grave enfermedad del pecho, a raíz de la prisión en la fortaleza, ha encontrado un excelente maquillaje para su tradicional pereza. Además, el «noble» se pasea por las sociedades musicales. En relación con el proceso de Colonia, ha repetido algunas mentiras muy infames y de ningún modo inconscientes, incluso ante Lina. Por ejemplo, que nosotros, no él y los otros asnos de Colonia, habríamos enviado al asno de Nothjung como emisario por Alemania. Dicen que se ha vuelto «aún más guapo» de lo que era antes. De paso: Georg Jung se ha hecho jugador y, según dicen, ha malgastado bastante su fortuna. La condesa Hatzfeld, desde hace unas semanas, ha vuelto a fijar su residencia en Berlín.

En cuanto encuentres ratos libres, sería bueno que avanzaras con la Infantry. Mis asuntos de dinero están estrechamente ligados a ello. Querría enviar a mi mujer al mar por un par de semanas. Pero esto sólo es factible mediante un giro extraordinario sobre América.

Salut.  
Tuyo,  
K. M.