en Manchester  
Londres, viernes, 10 de junio de 1859  

I Londres. 10 de junio. 1859.  
Querido Frederick,

Hoy he recibido dos manuscritos. Uno famoso, el tuyo sobre fortificación, por el cual, sin embargo, siento en verdad remordimientos de conciencia por haberte ocupado tan escaso tiempo libre. Uno grotesco, a saber, una réplica de Lassalle a mí y a ti sobre su Sickingen. Todo un bosque de páginas escritas con letra apretada. Inconcebible cómo un hombre en esta estación del año y bajo estas circunstancias de la historia universal no sólo encuentra tiempo él mismo para soltar semejantes cosas, sino que incluso nos exige a nosotros el tiempo para leerlo.

ad vocem Volk. Tú y Lupus, si vuestro librero, lo que dudo, entrega realmente la hojita, quedaréis asombrados por un anuncio en el número que aparece mañana de que existe «perspectiva» de nuestra etc. colaboración. Las razones diplomáticas que me determinaron a dar este paso, verbalmente.

Dunker: Aún no he recibido nada, ni dinero ni ejemplares. Dile esto último a Lupus, que de otro modo ya habría recibido uno.

ad vocem Schramm. Este gran hombre fracasó en Berlín. El consejo de familia de su mujer decidió, por tanto, que asumiese un pequeño puesto en el comercio en Krefeld. Acto seguido, el «desgraciado» escribió un largo mamarracho a los ministros en Berlín: había considerado su deber político librar su contienda con el odiado ministro Manteuffel. Pero ahora, después de haber cumplido con este deber, y como Prusia no está a su altura, exige que se le dé de baja del vínculo de súbdito. Concedido, y Schramm ha llegado a Londres con el resto de los bultos. Ahora, como amenazó al gabinete Hohenzollern, se «naturalizará» como inglés. El más duro golpe que ha recibido Prusia desde la batalla de Jena.

I ad vocem Lassalle  
A su gigantesco manuscrito, en el que de paso habla también del «anónimo» que él escribió «en nombre del partido», le he respondido (hoy) en una carta de aproximadamente un tercio de la extensión de la presente. Respecto al panfleto, solo he señalado: «De ninguna manera nuestra opinión. Superfluo escribir sobre ello, ya que nos pronunciaríamos públicamente por medio de la imprenta.»  
Salut  
D  
KMI