Querido Frederick:

Desde hace 10 días, horribles dolores de muelas y úlceras en toda la boca, es decir, inflamaciones de las encías, etc. De ahí muy mal humor, ya que esto se me añade a las demás molestias.

Envié ayer tu artículo para el viernes, ya que ese día no había enviado ninguno; yo mismo escribí sobre el nuevo ministerio prusiano. He enviado ahora a la Tribune unos 6 artículos fechados en Berlín sobre Prusia. Por tanto, no creo que puedas tener para el próximo martes ninguna materia nueva sobre Prusia. Un punto sobre el cual se podría escribir, pero acerca del cual me temo que nuestro material común no da mucho de sí, sería el desarrollo de la industria en Prusia en los últimos 10 años. Pero ¿de dónde sacar la «sustancia»? Sobre el «Japón», creo que los yanquis saben más que nosotros, aunque en realidad su saber es siempre muy superficial. Los altos políticos (v. gr. el señor Pultzky en la Tribune) charlan toda suerte de cosas acerca de una posible guerra en Italia entre Austria por un lado, y Bonaparte y el Piamonte por el otro. Considero todo eso un disparate. ¿No sería, empero, bueno en general decir de una vez algo sensato sobre la posición militar de Bonaparte frente a Alemania en general? Si el tema no te parece, toma cualquier otra cosa, Francia, o Rusia, o cualquier otra.

Había olvidado incluirte los «folletos» de Blind. Lástima que no encuentre el más rematadamente estúpido, el «Llamamiento a Schleswig-Holstein». Pero, por fin, ahí está. Además recibirás un discurso de la Londoner «Neue Zeit» del payaso Edgar Bauer. Guarda esas cosas.

La semana próxima tengo que pagar alrededor de una libra de intereses en la casa de empeños. Como me es imposible girar ahora mismo contra la Tribune, me sería grato que me enviaras la libra.

Escríbeme expresamente tu dictamen sobre la «Filosofía de la historia» del señor E. Bauer.

Salut. Saluda a Lupus.

Tuyo,

K. M.