en Londres
Manchester, jueves, 22 de abril de 1858

| Manc[hester], 22 de abril de 1858
Querido Mohr:

Escribí a tu mujer la semana pasada y al día siguiente envié un artículo sobre Lucknow, además de unos Guardian (o recortes, no lo recuerdo con exactitud). Espero que todo haya llegado bien. Hoy salen de nuevo 2 Guardian. No fue posible sacar un artículo de la Correspondencia Russell del Times del martes; me lo guardo, no obstante, hasta que llegue el próximo correo, que ha de traer el final de la historia de Lucknow, de modo que entonces —con ayuda, según espero, también de los despachos de Campbell— pueda despacharse el conjunto de una vez. Entretanto, me he arrojado de nuevo sobre la caballería; en la parte histórica dejo por ahora algunas cosas pendientes hasta dar con las fuentes correspondientes, y prosigo con la parte táctica. El artículo llenará probablemente de 10 a 12 de mis largas páginas a doble columna, quizá más.

El asunto Bernard disgustará profundamente a Monsieur Bonaparte e impondrá en cierta medida respeto a los refugiados «sapos» en Londres. James, por lo demás, ha hablado de manera débil e inconexa, y el viejo Campbell, como siempre, ha mascullado contra el prisionero. Al viejo asno le enfurece que se le haya ido al traste el interesante caso jurídico en el que habría de presidir a los 15 jueces. |

| Interesante para los republicanos puros son las revelaciones de Cavour y La Marmora sobre su trato con Cavaignac y el miedo de éste a Austria. Cuanto más sale a la luz sobre el período de dominación del National, tanto más miserable aparece éste.

Tuyo

F. E.