Querido Marx:

Recibo esta mañana juntas tus dos cartas, y te envío adjunto un billete de cinco libras. Lamentablemente, yo mismo ando muy apurado de dinero, y Schramm me pidió prestadas cinco libras a principios de enero — bajo las circunstancias no pude negarme en absoluto, pero me dejó aún más ajustado. A Windham se le hará para el martes.

A propósito, envíame una nueva copia de los artículos de la B solicitados por Dana (tanto los originales como los encargados ahora posteriormente); he extraviado los míos.

¿Qué pasa con *Camp, Catapults & Caps (Percussion)*?

Así que en el atentado, Bonaparte ha sido fallado, pero K. Heinzen ha sido alcanzado. Recordarás sus amenazas destructivas de asesino del año 1848, cuando alardeaba con las armas de exterminio de la ciencia moderna, que le eran naturalmente desconocidas. Kossuth es un gran hombre, pero K. ha olvidado el fulminato de plata, etc. Bien, después de esta historia no oiremos hablar más del fulminato de plata. Dije enseguida que del número terriblemente elevado de heridos y pocos muertos se desprende que las granadas estaban sobrecargadas y, por lo tanto, estallaron en muchos pedazos pequeños que, cada uno, tenían poca fuerza. Los burros han operado con una astucia muy estúpida. Cargadas con pólvora común, las granadas habrían debido actuar mucho más. En lugar de ello, embutieron dentro fulminato de mercurio a más no poder, y producen una lluvia de pequeñas esquirlas poco dañinas. El Dr. Larrey ha confirmado mi opinión. Basta por Heinzen.

El 21 del corriente se ha llevado a cabo otro intento de asesinato contra Bon. en el Bois de Boulogne, con una pistola; el tipo fue capturado antes de que apretase el gatillo. La cosa se ha silenciado. || Tan pronto como pueda prescindir del correspondiente *Guardian*, lo recibirás.

Haré venir el *Cent jours* de Charras. ¿No podríamos hacer crítica literaria en América? Un artículo sobre ello sería ciertamente interesante y no difícil de hacer.

Muchos saludos a la mujer y los niños.

Tuyo
F. E.