en Londres  
Manchester, jueves 7 de enero de 1858  

Querido Moro,  

Adjunto el comienzo de C. Mañana por la tarde intentaré hacer algunos artículos más. Encuentro que solo hay dos artículos para los cuales me será difícil, quizás imposible en medida suficiente, procurarme material, a saber: caps (percusión) y camp (romano, hebreo, griego). Mis extractos sobre el campamento de César, tomados de Rüstow, apenas contienen nada, ya que encargué el R. mismo, pero el librero me envió un libro completamente distinto. En cuanto a las cápsulas de percusión, se trataría principalmente de la historia del descubrimiento del clorato potásico superoxidado y de su explosibilidad, así como de las fechas de introducción de los fusiles de percusión en los diversos ejércitos. Ambas cosas serían deseables. Si puedes ir de vez en cuando al British Museum y rebuscarme algo sobre ello, estos artículos podrán hacerse pronto; de lo contrario, habrá dificultades con ellos, pues mis bibliotecas de aquí no tienen nada al respecto.  

Por lo demás, si el señor Dana no se toma la molestia de responder a las listas que le hemos enviado, solo tiene que reprochárselo a sí mismo. Para D podría haber enviado una lista hace tiempo; ahora la prepararé yo mismo aquí. II El tipo parece tomarse, de todos modos, toda esta historia muy a la ligera; solo espero que te haya remitido el pago por ello, de lo contrario, ya sería hora de armar un escándalo.  

Charley está en Holanda y se dirige a Suiza. Afortunadamente, la falta de pedidos me permite encargar a nuestros muchachos la mayor parte de los trabajos corrientes de cierre de año, de modo que no tengo que trabajar más de lo debido. That’s one good job.  

Por el Guardian de hoy, que te adjunto, verás que el short time sigue aquí muy fuerte. La semana próxima probablemente disminuirá algo. Ahora solo te envío los números del Guardian en los que se encuentre algo de interés comercial.  

Leo ahora, entre otras cosas, el Vom Kriege de Clausewitz. Extraña manera de filosofar, pero muy buena en cuanto al fondo. A la pregunta de si debe llamarse arte de la guerra o ciencia de la guerra, la respuesta es que la guerra se asemeja sobre todo al comercio. El combate es en la guerra lo que el pago al contado en el comercio; por raras veces que haya de ocurrir en la realidad, todo apunta a él y al final ha de producirse y decide.  

Muchos saludos a tu mujer y a los pequeños.  

Tuyo,  
F. E.