I Manchester, 6 de enero de 1858.

Querido Mohr:

Sin duda habrás recibido a tiempo el artículo; lo eché al correo el lunes por la noche antes de las 12, de modo que tuvo que ser entregado hacia las 12 o la 1.

He recibido la carta de Lassalle y en otra carta te he escrito cómo Lupus y yo nos hemos divertido a costa del hombre que ha escrito el Heráclito. ¿Se habrá perdido esa carta?

Durante la crisis aguda me fue absolutamente imposible pensar en otra cosa que en el general crash. No podía leer ni escribir; además, a consecuencia de la enfermedad, me hallaba muy excitable. Luego vinieron las holidays, la caza de zorros y demás tonterías; también eso ha pasado ya, y ha aparecido la necesidad de un género de vida y de una actividad más tranquilos. En estas circunstancias, a lo que viene a sumarse un saludable catarro, la letra C me viene muy a propósito, y esta misma noche empezaré con ella. Creo que no me retendrá mucho tiempo; de todos modos, avanzaré tan deprisa como pueda, y tú podrás enviar algo todas las semanas. Por lo demás, si en octubre Army llegó a tiempo para el tomo I, C llegará en enero, con toda seguridad, todavía a tiempo para el tomo III. En época de crisis la gente no se dará mucha prisa con la impresión; de lo contrario, Dana habría escrito hace ya tiempo. Si por casualidad tienes noticias suyas, házmelo saber.

Por cierto que ahora se registra un estancamiento y un nuevo giro en la crisis, por lo menos en lo que respecta a Manchester y a la industria algodonera. El lunes se fueron a Liverpool un montón de hilanderos y compraron 12.000 balas para volver a abastecerse un poco, ya que muchos se habían quedado completamente sin existencias. Esto hizo subir el algodón, y al mismo tiempo los griegos entraron aquí en el mercado y compraron con bastante fuerza, con lo cual se produjo aquí un alza correspondiente. Aquí y en Liverpool hemos vuelto a subir, situándonos ya `A´ por encima del punto más bajo (por U). Ahora los compradores vuelven a asustarse, pero si el viento del este persiste, el algodón y el hilado bajarán aún más,

4. Engels a Marx · 6 de enero de 1858

hasta que lleguen los cargamentos completos, hacia febrero y marzo. ¡La idea de hacer subir el hilado y el algodón con las fábricas trabajando en jornada reducida! No tiene otra consecuencia que restringir más aún la demanda, cuya disminución, por el momento, sólo por eso no repercute sobre los precios porque la producción aumenta y disminuye al compás de la demanda. El middling está otra vez a 6 peniques y 1/8, hoy probablemente a 6 ½, aunque aún no he visto el informe de cierre.

También en productos parece que los individuos, a consecuencia de la dificultad de colocar el dinero, consiguen momentáneamente provocar una pequeña alza, que durará hasta que vuelva a soplar el viento del oeste.

I La enorme masa de surplus capital en el mercado es, por lo demás, de lo más singular y constituye una nueva prueba de las colosales dimensiones que todo ha cobrado desde 1847. No me extrañaría que esta superabundancia de floating capital originara ya un nuevo escándalo de sociedades por acciones antes de que se hubiesen desarrollado las restantes fases de la crisis. Esta superabundancia de capital disponible ha contribuido también, indudablemente, en parte al mantenimiento del escándalo francés, y ha hecho que el Crédit Mobilier pueda ahora, superado el pánico, reclamar un puesto entre las instituciones más sólidas del mundo.

La carta acerca de Lassalle la habrás recibido de seguro; vuelve a mirar bien. La escribí 2 o 3 días después de haber recibido yo la carta de Lass.

Con el artículo de anteayer iban unas líneas de Lupus para tu mujer y las niñas. Salúdalas de mi parte muy cordialmente.

Tuyo,

F. E.

Schramm me escribe hoy unas líneas; dice que ha estado peor de salud, pero que ahora va de nuevo mejor. Sus señores hermanos parecen querer abandonarlo ahora del todo bajo el pretexto de la crisis. ¡Habla de irse, o a Krefeld o a Virginia, pues no quiere tener preocupaciones de sustento! Le enviaré cinco libras.