en Berlín  

Londres, 21 de diciembre de 1857  

121 de diciembre de 1857  
9, Grafton Terrace, Maitland Park,  
Haverstock Hill, Londres.  

Querido Lassalle:  

De las varias cartas que mencionas, solo he recibido una, la que vino vía Freiligrath. No te contesté, o más bien esperé una ocasión privada para responder, que no se presentó – por razones que no es posible consignar por escrito. De paso solo señalo que tú fuiste quien primero interrumpió la correspondencia, pues durante año y día no contestaste a una carta fechada en Manchester.  

Gracias por Heráclito. Siempre tuve gran ternura por este último filósofo, al que de entre los antiguos solo prefiero a Aristóteles. La filosofía [posterior] — Epicuro (especialmente éste), la Estoa y el Escepticismo — la había hecho [yo] objeto de un estudio especial, pero más por interés [político] que filosófico. Al expresarte este agradecimiento, te digo a la vez que aún no he recibido el escrito. Nutt seguramente lo enviará tan pronto como lo tenga en sus manos.  

Tengo que escribir a la redacción de la „Presse“. Conoces mis opiniones sobre Palmerston, que no han cambiado. Además, no conozco en absoluto el periódico, pues aquí no se encuentra por ninguna parte un diario austriaco, y nada sé de su orientación general. En cualquier caso, me interesaría ver un par de números del mismo.  

Vivo aquí muy aislado, pues fuera de Freiligrath todos mis amigos han abandonado Londres. Por lo demás, tampoco deseo trato alguno. A Freiligrath *relativement parlant* le va soportable como gerente del Banco Suizo, y sigue siendo el mismo tipo simpático y bueno de siempre. Lupus y Engels siguen, por su parte, en Manchester. Por la pérdida de Weerth seguimos aún de luto.  

La presente crisis comercial me ha incitado a ponerme ahora seriamente a elaborar mis *Fundamentos de la Economía*, y también a preparar algo sobre la crisis actual. Estoy obligado a matar el día [entero] con trabajos de ganapán. Solo me queda, pues, la noche para los trabajos verdaderos, y entonces me perturban los malestares. Aún no he buscado editor, pues por experiencia tengo hartura de ello, donde lo he intentado. No puedo escribirte novedad alguna, pues vivo como un ermitaño. Mi mujer estuvo muy enferma durante el pasado invierno y el verano, pero ahora se ha repuesto en cierta medida.  

Si conoces la dirección del Dr. Eisner, haz el favor de transmitirle un saludo de mi parte.  

El viejo asno Rüge, por lo que oigo, ha intentado recalentar sus *Deutsche Jahrbücher*. La historia no volverá tan atrás como para que éstas vuelvan a ser posibles.  

Tuyo,  
K. M.