en Manchester 
Londres, 13 de noviembre de 1857 

13 de nov. de 1857. 
Querido Engels, 

El jueves de la semana pasada te esperé en los dos puntos que me habías indicado, lo que sin duda era uno de más, desde las 11 hasta las 3. Luego desistí de la empresa, desesperado. 

Sólo puedo escribir unas líneas, pues el artículo me ha dejado apenas unos minutos hasta el cierre del correo. Dime definitivamente cuándo puedo tener el «cannon». Se trata de enviar mercancía a América en un momento decisivo (para mí). 

Entre tanto, no he escrito nada sobre la India. Me faltan algunos datos militares exactos, pues los acontecimientos nos han puesto en ridículo, a la Tribune y a mí, en cierto modo. 

Por muy grande que sea mi aprieto financiero, no me había sentido tan a gusto como con este estallido desde 1849. Además, para tranquilidad de Lupus, puedes decirle que en un artículo a fondo en la Tribune, ahora que tenemos a la vista la totalidad del estado de cuentas, e incluso con la sola tabla de las tasas de descuento de 1848-1854, he demostrado que la crisis tendría que haber estallado normalmente dos años antes. Incluso los retrasos se explican ahora de un modo tan racional, que el propio Hegel, para su gran satisfacción, habría reencontrado el «concepto» en el «despliegue empírico del mundo de los intereses finitos». 

Salud. 

Tuyo 
KM 

Envíame ahora, como has empezado, el mayor número posible de periódicos de Manchester. 

No sólo para la Tribune. Pienso escribir sobre la crisis para la patria.