en Ryde  
Londres, 23 de septiembre de 1857  

I 23 de sept.  
Querido Engels,  

Mi más sincero agradecimiento por la carta y el adjunto.  

Naturalmente, deseaba mucho verte aún antes de tu partida.  

Si de algún modo es posible, iré a Brighton. El chiste es que al final del trimestre se acumulan todas las *difficulties* que se han ido postergando durante todo el verano. Lo principal, y lo único que puede sacarme de apuros, es avanzar rápidamente con la Cyclopädie. Cuando llegue el otoño, será necesario también retirar no pocas cosas de las casas de empeño.  

Creo que para la semana próxima habré terminado con las biografías (todas ellas). (¿Hay algo que decir sobre ese asno de Sir G. Brown?)  

En la *Tribune* he comenzado una serie sobre las hazañas y peripecias financieras del régimen bonapartista, con la que lleno los días intermedios en que no hay noticias de la India. Respecto a la India, también me gustaría hablar personalmente contigo, mapa en mano. Hasta ahora, instintivamente, he dado siempre en lo cierto. Pero pronto llegará el momento de que yo diga algo, de manera resumida, en términos militares generales sobre esa mierda.  

Hace un par de días, de camino al Museo, me caí tan bonitamente de cabeza, que aún tengo la frente señalada.  

Espero que estés tomando hierro. Hablé hace un par de días con el Dr. Lichtenberg en el hospital alemán, un tipo muy listo. Lo declaró indispensable como tratamiento posterior.  

Tu  
K.M.I