en Londres  
Ryde, 8 de septiembre de 1857  

I Kelston Cottage, Trinity St.  
Ryde, Isla de Wight,  
8 de sept. de 1857  

Querido Marx:  

Hoy, por fin, bajo espantosos aguaceros, he llegado a mi nueva vivienda, y mañana mismo volveré a empezar con el Army. En Portsmouth despaché ayer lo digno de verse en materia militar, de modo que sólo queda la flota, que por el momento presenta un aspecto muy escaso. La salud sigue yendo bien, y cuando mejore el tiempo espero estar del todo curado pronto. De Portsmouth se viene hasta aquí en media hora; este nido es muy aristocrático, pero las viviendas no son tan caras como en Waterloo. Cómo ande lo de los víveres lo sabré seguramente a fines de semana. Hoteles, etc., en cambio, escandalosamente caros.  

En Portsmouth se tiene verdaderamente la impresión de estar en la patria. De la navy no se ve mucho en la ciudad, y en cambio impera el teniente, la falsa dignidad, la reserva afectada y el inglés estrujado de que se compone el officer and gentleman. La gente corre también por ahí casi siempre de uniforme. Vi hacer ejercicio al 47.º regimiento, compuesto enteramente de viejos soldados de Crimea con medallas, recién llegados del Mediterráneo. Las evoluciones más sencillas, pasables; pero las complicadas maniobras “ideales”, de las que el reglamento inglés tiene tantas, ejecutadas muy vacilantemente. La formación de cuadro desde columna abierta marchando oblicuamente ///// fracasó por completo, se produjo || una confusión infernal. En cambio, la marcha de frente en línea, batallón desplegado, muy bien. El oficial al mando se mantenía muy tranquilo, pero en las compañías se maldecía y se tronaba como entre nosotros. Todos los movimientos en nuestro modo de andar, más bien con paso algo más largo, pero ejecutados con rapidez, aunque con gran flema por parte del soldado individual; el teniente prusiano diría: Esos tipos no tienen temple. Paso de carrera todavía muy deficiente; el tiroteo, por completo como ejecutado en sueños. Resultado final: el reglamento muy malo, las tropas mejores que el reglamento, de los franceses en Crimea hasta ahora poco aprendido, todas las cosas modernas o no introducidas, o mal ejecutadas.  

En cuanto esté listo el Army te lo envío. Saluda de mi parte a tu mujer y a los niños.  
Tuyo  
F. E.