Adjunto devuelvo la carta de Lassalle. De pies a cabeza el judío fatuo. Serán lindas historias las que ha pergeñado, también la cosa esa que «prenderá» y sobre la que tanto misterio hace.

Que el tipo no vale nada, lo sabemos por supuesto, pero es difícil hallar un motivo positivo para romper directamente con él, sobre todo porque de los obreros de Düsseldorf no se ha vuelto a oír nada. Parece —a juzgar por esta carta— haberse retirado completamente de ellos, o más bien ellos de él, pues no sabe decir nada positivo sobre cómo están las cosas entre los obreros en Alemania. Pero si no volvería a darse pisto entre ellos con una carta tuya, es otra cuestión. Yo en tu lugar le escribiría: no es fácil de evitar, pero preguntándole directamente cómo está el movimiento obrero en el Rin y especialmente en Düsseldorf; y la carta bien puede redactarse de modo que se calle la boca al respecto, y que o bien se explique plus ou moins o bien le resulte enojosa la correspondencia contigo. Lupus se ha divertido mucho con la carta ||, pero nuestro concilio sobre el asunto fue interrumpido. Por lo demás, yo también le preguntaría cómo es que pone tus cartas en manos de la policía.

Sobre Persia no hay absolutamente nada que decir, la campaña fue piojosa, pero los informes lo son aún más. Sobre China, a la llegada del último correo, ciertamente había algo que decir, y aún lo hay, pero para hacer algo ahora, 10 días después del último correo, es demasiado tarde; así que espero hasta que llegue el próximo correo, momento en que me pondré manos a la obra de inmediato, y el artículo llegará ya sea para el viernes o para el martes siguiente. Así que oriéntate en lo posible por esto; creo que el correo llega a fines de esta semana.

What’s the matter with the children? Espero que Jennychen esté otra vez bien. Salúdalos a todos y a tu mujer de corazón.

Tuyo

Lunes 11 de mayo del 57.