en Manchester
Londres, 23 de abril de 1857

23 Abril. 1857
9, Graftonterrace, Maitlandpark,
Haverstockhill, Londres.

Querido Fred,

Mañana mismo le escribiré a Dana. El asunto me viene muy a propósito, como puedes figurarte. Además, tranquiliza a mi mujer, cosa importante en su actual situación. A Steffen (ese tipo se ha mudado de casa sin avisarme, pero sigue en Brighton) le escribiré en seguida. Pieper, como recordarás por una de mis cartas anteriores, es maestro de escuela desde Navidades en Bognor, y ciertamente lo dejaré allí. Cada día estaba más insulso, más calavera, más inútil y más costoso. Bajo la férula del clérigo a quien sirve ahora, volverá a fortalecerse. Además, el mozo me abandonó justo en un momento en que, debido a la situación de mi mujer, se creía indispensable para mí, y no parecía reacio a dejarse presionar para quedarse en condiciones más elevadas. Yo no hice nada de eso, sino que me limité a expresar mi satisfacción de que por fin hubiera encontrado un puesto. De hecho, ha resultado que su «indispensabilidad» sólo existía en su propia imaginación. Mi mujer se encarga del servicio de secretaría sin toda la molestia del noble jovencito. Para la instrucción de las niñas no servía en absoluto. Así que el cambio ha ayudado a ambas partes, y si el tipo, de lo cual estoy convencido, vuelve a ser útil, le fortalecerá mucho la conciencia de que yo no lo necesito en modo alguno.

De instalar una oficina aquí en Londres no puede, pues, hablarse. No hay gente utilizable aquí. Es posible —lo sabré dentro de un par de días— que Dana haya requerido directamente a Freiligrath. Nuestro Freiligrath está de nuevo descontento con su puesto, donde sin embargo gana 300 libras esterlinas muy cómodamente y no tiene nada que hacer que merezca la pena. Lo que le aburre es, por un lado, el refunfuño y las quejas de los accionistas, que descargan en él su mal humor, y en parte la posición, ciertamente ambigua, que acumula mucha responsabilidad sobre él, sin dejarle, por otro lado, más que la apariencia de autodeterminación. Así, al menos, se explica él mismo su sentimiento. Lo que en realidad se oculta detrás, me parece que es la aversión a la responsabilidad en general. Un puesto de empleado, que lo exima de ella, como el de Huth, es y sigue siendo su ideal. Luego también le atormenta la colisión entre su fama de poeta y el tipo de cambio. Tanto percibo por sus confesiones ocasionales, que todos estos Crédits Mobiliers están aquejados en secreto de grandes recelos. Un viejo lobo de la Bolsa de Londres le ha asegurado que el tipo de crisis crónica, como la que ahora impera, le resulta inaudito en una práctica de 40 años. Yo aún no he tenido ocasión, pero debo investigar alguna vez con toda exactitud la relación entre el tipo de cambio y el metálico. El papel que el dinero como tal desempeña en la determinación de la tasa de interés y del mercado monetario es algo sorprendente y totalmente antagónico a todas las leyes de la economía política. Son importantes los 2 volúmenes recién aparecidos de la «History of Prices» de Tooke. Lástima que el viejo, impulsado por la oposición directa a los sujetos del principio monetario, dé a todas sus investigaciones un giro totalmente unilateral.

En cuanto a la devolución de tu Bazancourt, ya le escribí a Dana hace 14 días.

Los urquhartistas me han pagado a cuenta —debo enviarles una cuenta exacta— 10 libras, que me vinieron muy a propósito, pues esa suma era la que debía por sí sola al panadero y al carnicero. Las niñas crecen mucho y también su educación se vuelve costosa. En el seminario para señoritas al que van reciben clases particulares de un italiano, un francés y un maestro de dibujo. Ahora tengo que contratar también a un tipo de música. Aprenden extraordinariamente rápido. La más pequeña —la bebé— es una bromista notable y sostiene que tiene dos cerebros. Por mi parte, lo que más me gustaría sería escribir para Dana artículos como: Ricardo, Sismondi, etc. Algo así puede escribirse eventualmente de manera objetiva al gusto yanqui. La filosofía alemana es difícil de exponer en inglés. No obstante, propondré varias cosas a Dana y le dejaré la elección.

Para mi mujer necesito ya al médico constantemente desde hace 6 meses. En verdad está muy abatida.

A propósito. El Dr. Freund ha pasado por el tribunal de quiebras con 200 libras de activo y 3000 libras de deudas.

El partido de Bright y Cobden ciertamente prosperará, ya que Faucher es el redactor de política exterior de su periódico londinense, el Morning Star. Ahora estoy en relación de habla con el sujeto, pues no pude evitar verlo en casa de Edgar Bauer ocasionalmente. El tipo se tiene por el primer hombre del mundo. «Bruno B[auer] ha perdido la confianza en sí mismo. Él siente que yo, no él, conquistaré Prusia.» Es también un curioso librecambista, que ni siquiera sabe lo que son las clases medias. En Prusia impera y debe imperar «el oficial y el estudiante». «Yo trastorno cualquier meeting inglés cuando hablo.» «Yo he hecho historia. Fui yo quien redactó la moción de Cobden sobre Cantón.» Éstas son algunas de sus flores retóricas. El tipo es un verdadero Münchhausen de la mendacidad, un verdadero alférez Pistol de la fanfarronería, y una vez cada 6 meses es divertido oírle fanfarronear.

¿Has oído algo —o Lupus— de una «Historia romana» que ha aparecido por algún sitio cerca de Heidelberg y que, según dicen, contiene muchas novedades?

¿Qué hace el posadero del león de oro?

Salud

Tuyo
KM