en Manchester  
Londres, 9 de abril de 1857  

19 de abril de 1857.  

9 Graftonterrace, Maitlandpark,  
Haverstockhill, Londres.  

Querido Engels:

Discúlpame que conteste tan tarde. Mi mujer ha estado durante las últimas 2 semanas aún más sufriente de lo que lo ha estado desde hace meses, y el trastorno en casa ha sido grande. Ten la bondad de devolverme la carta de Dana.

Te envío por Parcelcompagnie un frasquito de tintura para los ojos. Cornelius me trajo una botella de París, donde él padecía de la vista. Yo mismo he tenido, desde hace algunas semanas, una inflamación de ojos a consecuencia de fuertes trabajos nocturnos. El agua me ha restablecido en un par de días y te prestará el mismo servicio. No tienes más que ponerte unas gotas en el ojo afectado al levantarte y al acostarte.

Conrad Schramm ha muerto en Filadelfia de una afección pulmonar. El «Neue Zeit» de Nueva York, que anuncia este fallecimiento, debe traer una especie de necrología suya que aún no he leído.

La apariencia de mejoría en las bolsas vuelve a desvanecerse. El tipo de interés vuelve a subir, el Crédit mobilier y la renta francesa bajan de nuevo, mientras se multiplican los desenmascaramientos de estafas de sociedades anónimas comerciales en Londres y París. Por fortuna, en esta última plaza el gobierno se halla directamente implicado. ¿Has leído el escándalo entre Péreire y Féline? Te lo habría copiado, de no suponer que los corresponsales del Manchester Guardian hacen la crónica de todo eso. Ahora leo de vez en cuando el Figaro de París, el único periódico auténtico del Imperio, en el que se ha despojado de toda apariencia respetable.

No sé si ya he llamado tu atención sobre los dos nuevos testimonia contra Pam. Primero, Herbert en South Wilts ante sus electores: dijo que había dado la orden de bombardear Odesa; al retirarse él, Pam le envió una orden autógrafa de que lo evitase. Segundo, Russell ante los electores de la City: Palmerston le había dado instrucciones manuscritas acerca de su actuación en el Congreso de Viena, instrucciones que Clarendon le prohíbe publicar y por cuya ejecución el pequeño John se fue a pique tan brillantemente. Es característico del viejo Pam que en sus periódicos pisotee continuamente la traición de Odesa de Herbert (cuyo parentesco político con Woronzoff fue destacado por primera vez en el órgano de la plebe de Pam, el Advertiser) y la traición de Viena de Russell.

Buscaré más Anti-Palmerstoniana para ti. El discurso de Pam contra Anstey (un grueso folleto) debe de estar en mi poder, si es que Pieper no lo ha volado. De escritos mayores: Parish: Diplomatie history of Greece y Urquhart: Transactions in Central Asia. Sobre la primera hay que leer además las Exposiciones de Thiersch y Mauerbrecher, que aparecieron en 1836? (las tuve en la mano hace mucho). De todos los libros azules, el que me causó la impresión más decisiva fue el referente a la segunda guerra sirio-turca.

Mis artículos en la Free Press son sólo 5. Liebknecht, etc., me los han sacado. Con todo, te los buscaré juntos. En el último he utilizado textualmente uno de tus artículos, donde se habla de Pedro I. Ahora mismo acabo de terminar la introducción. Pero esos tipos primero me estuvieron dilapidando el asunto durante meses. Después imprimían más rápido. Pero ahora, cuando ha de efectuarse el primer pago, piso en balde. Si no rinden más en este punto de lo que hasta aquí, tendré que romper por completo la relación. Han hecho un nuevo contrato conmigo. Mas, ¿de qué me sirve el contrato si no lo cumplen in puncto puncti?

Salut

Tuyo  
K.M.

Saluda a Lupus. Dile que he descubierto en Grimm el docto origen del fabricante de agua de Colonia Farina; a saber, sánscrito vāri, genitivo vārinas.