en Londres  
Manchester, 31 de marzo de 1857  

Manchester, 31 de marzo de 1857  
Querido Marx:  

El billete de 5 libras, núm. 84 562, lo habrás recibido esta mañana. Por lo que toca a la «presión» sobre mí, no te salgan canas; te lo tomaría a mal si no me informases de la necesidad de la intervención armada de los _Sovereigns_. Veré cómo se presentan las circunstancias pecuniarias en el mes de abril; de todos modos, creo que en la segunda quincena podré soltar algo todavía.  

La propuesta de la _Tribune_ es muy astuta, y puesto que esos tipos están prácticamente seguros de no imprimir más que un artículo por semana, yo también enviaría dos por semana sólo en las grandes ocasiones, como ahora las elecciones, etc. Con todo, las circunstancias vienen en tu ayuda, y con toda probabilidad los señores yanquis no tendrán que quejarse en verano y otoño de la _dullness of European Politics_, mientras su propio tinglado se va calmando cada vez más.  

Apenas he seguido las aventuras bélicas de Persia y China; además, los detalles eran muy escasos. Del capitán Jones no sé nada. Ahora sería absolutamente imposible reunir todo el material; no obstante, cuando lleguen las noticias detalladas sobre el último gran ataque de caballería en Persia, veré si se puede hacer algo.  

He recibido los panfletos. ¡Si pudiera hacerme con tus viejos artículos de la _Tribune_! En ellos está casi todo; los de Washington Wilks y _Palmerston for Premier_ sólo contienen generalidades, y el discurso de Chisholm Anstey, aunque muy importante, sobre todo por las historias personales —a propósito del portafolio— y también en algunos pasajes por el contenido, resulta horriblemente _décousu_. Lo único contundente son tus dos panfletos de Tucker, en especial _Unkiar Skelessi_. Si puedes proporcionarme más material, _tant mieux_. He tomado medidas para que ahora se guarde mejor.  

Los ocho mil filisteos que dieron su voto al hombre más gordo de Manchester (Potter) porque no tiene cerebro alguno y sí mucho trasero,  

se avergüenzan ya de su triunfo. A pesar de ello, la elección ha tenido aquí un efecto enorme, y el partido de «Manchester» empieza a revisar su conducta durante los últimos 6 años y a descubrir en qué ha fallado. Creo que por ahora no oiremos mucha más cháchara del _peace party_; en cambio, Bright (cuando se recupere) y algunos otros se pronunciarán seguramente por una reforma electoral más amplia, y Jones podría recibir en breve algunas ofertas de esos burgueses. Para Pam, el triunfo sobre Bright, Gibson, Cobden, Miall, Fox (Oldham) es sin duda el más gratificante; casi creo que el tipo obtiene una mayoría de gobierno de 60 a 100 hombres. En todo caso, _aurons nous du Palmerston tout pur_, y _with a vengeance_.  

He encontrado en la _Morning Post_ un pasaje tomado del _Nord_, pero en él sólo se elogia su talento. El pasaje en que se presenta como _truly British Minister_ no lo encuentro.  

Los palmerstonianos y burgueses de aquí le habían ofrecido a Bob Lowe que, si era derrotado aquí, le pagarían 2.000 libras para sufragar sus gastos electorales en cualquier otro nido. El burro lo rechaza para presentarse sobre seguro en Kidderminster, y allí recibe una paliza. Pero a Manchester no se le debe permitir volver nunca; se ha comportado de una manera sumamente común: primero deja que los filisteos se comprometan por él, luego dice que no y, al mismo tiempo, escribe el artículo del _Times_ en que se dice que es una vergüenza que Manchester no elija a Bright.  

El pequeño burgués estaba esta vez enormemente dividido. La burguesía, con gran mayoría, contra Bright y Gibson; los pequeños burgueses, con una mayoría menor. Los cuáqueros y los católicos, como un solo hombre, por Bright; los griegos, también; los alemanes establecidos, contra él. Un borracho anti-Bright gritó: _We won’t have home policy, we want foreign policy_. Ésa es, aproximadamente, toda la razón de ser de la elección aquí: ¡Al diablo con todas las cuestiones de reforma y con las historias de clases! Nosotros, los pequeños burgueses, somos, después de todo, la mayoría de los electores, _cela suffit_. La gritería contra la aristocracia, etc., es aburrida y no conduce a ningún resultado visible. _We dearly love a lord for all that._ El librecambio y las reformas sociales burguesas que necesitamos ya las tenemos. Nos sentimos canibalescamente a gusto, sobre todo desde que Pam redujo el impuesto de guerra sobre la renta. Así pues, pasémonos todos al terreno donde todos somos iguales, y seamos _Englishmen, John Bulls_, bajo la dirección del _truly British Minister_ Pam. Éste es ahora el estado de ánimo de la mayoría de los pequeños burgueses.  

El chiste de la historia aquí es el entierro de la _Anti-Corn-Law League_; Smith P. Robinson (_hon. sec._) y George Wilson, _«that respectable fixture»_, son expulsados de Newalls Buildings, y el _Great Liberal Party_ se busca una nueva organización. G. Wilson  

pierde su empleíto y su posición, gracias a la cual había llegado a _chairman_ del ferrocarril de Lancashire y Yorkshire con 1.000 libras por año; este puesto también se irá pronto al traste; y Wilson podrá volver a fabricar almidón, como en tiempos del proteccionismo. En cambio, el filisteo de Manchester —incluso el del partido de Bright— respira aliviado al ver que esa vieja pesadilla se ha disipado por fin: ¡_the League_!  

A propósito: creo que el panfleto de Ch. Anstey contiene sólo una pequeña parte de la respuesta de Pam —el debate duró 4 días—, ¿no se puede conseguir el resto? ¿Y no puedes enviarme un ejemplar del nuevo escrito de Urqu[hart], la _Free Press_ o como se llame? ¿Qué hay en él de ti?  

N. B. También puedes enviarme, _s’il y a lieu_, los títulos de otras cosas útiles relacionadas con el asunto de Pam; yo mismo puedo procurármelas aquí.  

Te felicito de corazón por las perspectivas en tu familia. ¿Qué tal están las niñas? Ahora deben de estar muy grandes; me alegro mucho de verlas en Pentecostés. Salúdalas a ellas y a tu mujer con todo cariño.  

Tuyo