en Manchester  
Londres, 24 de marzo de 1857  

9, Grafton terrace, Maitlandpark,  
Haverstockhill. Londres.  

Querido Engels,  

Adjuntos van algunos anti-Palmerstoniana, a saber: 1.) Betrayal of England, 2 copias. (NB. El mismo Coningham que aquí imprime extractos del discurso de Anstey, ahora candidato ultra-palmerstoniano en Brighton.) 2.) Tucker Pamphlets. 8 copias. 3.) Discurso de Anstey. 4.) Palmerston for Premier. 5.) Palmerston in three epochs (Con excepción de la historia húngara, que está copiada de Urquhart, el resto es del señor Wilks, a su modo, naturalmente, copiado de mis artículos en la *Tribune*.) Las cosas rubricadas bajo 1) y 2) no necesitas guardarlas; pero sí las bajo 3) 4) y 5). Mañana enviaré, si las encuentro, algunos otros folletos. En cuanto al *Nord*, cabe señalar que el propio periódico (en uno de los números del 4 al 9 de marzo) ha insertado el artículo por mí mencionado. Más tarde, ciertamente, ha cambiado el tono.  

Ahora a los asuntos privados. D'abord ha llegado una carta de la *Tribune*, que te enviaré en cuanto la haya contestado. Mi amenaza de escribir para otro periódico ha surtido, al menos en parte, su efecto. A pesar del tono muy amistoso, queda demostrado que he comprendido correctamente a los señores. La propuesta es, en efecto: un artículo a la semana lo pagan, lo impriman o no; el segundo lo envío a riesgo y giro sobre él si lo imprimen. Así pues, de hecho me reducen a la mitad. Accedo, sin embargo, a ello, y he de acceder. Aun cuando las historias en Inglaterra se desarrollen como pienso, al cabo de algún tiempo me encumbraré de nuevo a los antiguos ingresos.  

Me sabe muy mal tener que seguir presionándote por ahora, pues los atrasos en que he caído han hecho que todo lo empeñable esté empeñado; y la merma en los ingresos no puede cubrirse hasta que no me haya abierto nuevas fuentes. Además, ya que no puedo ocultarte el hecho, mi mujer se encuentra en estado sumamente interesante. De todos modos, con mi última carta no pretendía nada más que explicarte mi prolongada falta de respuesta. Comprenderás que incluso los más impasibles –y en esta inmundicia poseo yo, indeed, mucha impasibilidad– pierdan a veces la paciencia y, sobre todo con los amigos, se desahoguen.  

Me sería muy grato que me enviases unas “humorísticas” lines, digamos 50 o 100 ones, sobre la valentía orlandesca desplegada por los ingleses en Persia y ante Cantón. La expedición de Bushire, como habrás visto, tuvo su eje principal en el espionaje de un tal capitán Jones, quien, con falsos pretextos, fue enviado a Bushire como agente político. Probablemente mañana más, pues hoy quiero enviarte los folletos.  

Salud  

Tu  
KM.  

N.B. Hay una diferencia, en todo caso, entre dar primero un *coup d'état* y luego las elecciones, o hacer primero las elecciones y luego buscar el *coup d'état*. Palmerston, sin duda, al menos sus periódicos, se han excedido en su papel. Lee, por ejemplo, el *Advertiser*, que se revuelca en la inmundicia hasta las orejas. Eso ha provocado, por supuesto, cierta reacción.