en Manchester 
Londres, 16 de febrero de 1857 

116 Febr. 1857. 
9, Graftonterrace, Maitlandpark, 
Haverstockhill, N. W. 

Querido Engels, 

Te adjunto una carta de Olmsted en respuesta a una indagación mía. Así que no han aceptado este artículo. Sin embargo, incluso tras esta carta, sigo creyendo que publicarán con gusto el «Ships against Walls». La cuestión es si tú tienes tiempo de escribirlo. Una tentativa más con Putnam, antes de que se dé por completamente descartado, sería sin duda necesaria. En cualquier caso, ha sido sumamente descarado por parte de ese señor no informarme del estado de la cuestión hasta pasados 4 meses. Como en todo caso tengo que escribir a Olmsted, mira a ver si puedes descifrar su nombre de pila a partir de la carta. 

Habrás recibido la carta de Miquel. Freiligrath me cuenta que, aparte de Ruge y Heß, Oppenheim y parecida vil gentuza escribe para el «Jahrhundert». 

Freiligrath te pide que no dejes dormir el asunto de Weerth. Suponiendo que el judío Steinthal se haya apoderado de los diarios de Weerth (por los cuales el noble Campe ha escrito ya al hermano de Weerth), entraña otro peligro, a saber, que los parientes de Weerth, en caso de rescatarlos, los manden imprimir *in usum delphini*, enmendados y censurados. Sería bueno que el hermano de W. se dirigiera directamente a ti. Si los diarios llegaran finalmente a aparecer, puedes entonces a la vez hacer un llamamiento a la conciencia de los filisteos. Es, por lo demás, sumamente miserable de Steinthal que, ante la anciana madre, se limite a una seca noticia de la muerte de Weerth, sin detalles, sin proemio ni epílogo. ¡Ese trapacero de sonrisa melosa! 

He vuelto a leer tus artículos sobre el paneslavismo (aún no los he terminado), en parte para mi propia edificación, en parte para anotarme los pasajes en que tú, en caso de una posible reelaboración alemana, tendrías que recurrir a fuentes difíciles de encontrar en Inglaterra fuera del Museo Británico. En esta ocasión he descubierto que la misma letra extraña —(que, si se me permite la libertad, tengo provisionalmente por la del renegado polaco Gurowski)— que escribió sobre mis artículos devueltos acerca de los Principados danubianos: «Tout ces chiffres sont 
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Marx a Engels • 16 de febrero de 1857 
exagérés etc. etc.» (bonito francés), ha adornado también con glosas marginales los artículos sobre el paneslavismo, a saber: 

ad Artículo I. Al final, & C’est ni bon. (Qué se supone que es esa € (¿C alemana?) no me queda claro.) (Bonita frase francesa. C’est ni bon. Punctum.) 

ad Artículo IX. Escrito encima: Changez l’introduction, y como título: «Southern Slavi». 

Además, junto a la frase: «By this logic etc. it would follow that the Hindoos are the most youthful people etc.» anota: «this deduction is illogical». 

En el resumen estadístico sobre la raza serbia: «german (por German) influences destroyed them in other branches under Austrian dominion.» (¡Bonito inglés!). Más adelante, a propósito del denunciado bandidaje de los montenegrinos: «this (por ’tis) not true». 

Además, a: «Croatia etc. have for Centuries past been annexed to Hungary» anota: «But Hungary is a compound of those various lands.» 

El pasaje sobre los bosnios mahometanos «they will have to be exterminated, no doubt that» falsificado en genuino estilo ruso, tachando el pasaje que seguía «These are, however, but the internal difficulties opposing the erection of a South Slav[onic] empire etc.» 

Que el espíritu de todas estas notas es ruso, está claro. Igualmente, que un francés no habría escrito un francés con tal acentuación y tales errores; y no menos que un yanqui no hablaría de «Southern Slavi» y en general escribiría de otro modo. Por tanto, el origen de estas notas me parece indudable. Y si, como el compañero (yanqui) de viaje de Olmsted aseguró || en presencia de Freiligrath, Olmsted y mía, Gurowski está pagado directamente por la legación rusa en Washington, entonces toda la crisis en la «Tribune» resulta perfectamente explicable. Por lo demás, de las notas y las tachaduras se desprende que en un principio (hasta el n.º 9 inclusive, aproximadamente) aún imperaba el plan de imprimir los artículos sobre el paneslavismo de forma modificada, y que solo se desistió por completo cuando aquel tipo cayó en la cuenta del verdadero sentido. De ahí, pues, la tardía decisión de Dana. Dado que ahora, en mi propia crisis, me resulta naturalmente muy edificante oír hablar de crisis, hazme saber en un par de líneas cómo están los distritos industriales. Según los informes de los periódicos londinenses, la cosa andaría muy torcida. 

De Tooke han aparecido los dos últimos tomos de la «History of prices», a partir de 1849. Lástima, desde luego, que el viejo, en su incansable lucha contra los tipos de la Currency y el Acta de Peel, se ocupe de manera tan exclusiva de las mierdas de la circulación. Con todo, sigue siendo interesante en este momento. 

Salud 
Tu 
K M