Londres, 10 de abril de 1856 

10 de abril de 1856. 
Dear Frederic,

Ya es hora de que vuelva a escribir. Me lo han impedido toda clase de asuntos domésticos.

Adjunto 1) carta de Levi, de Düsseldorf, dirigida a mí; el Thouroute mencionado en la carta es un ex coronel francés. Ayer estuvo en mi casa, en mi ausencia, de modo que no podré verlo hasta dentro de unos días, pues ha partido para Liverpool. Tuvo una larga conversación con mi mujer, cuya quintaesencia se encuentra en el anexo 2), redactada por Madame misma. El M. mencionado en la carta de Levi es Miquel.

Dentro de un par de días recibirás el Igor llegado, ruso-alemán; el Blue Book; Destrilhes: «Confidences sur la Turquie» y un recorte de l’Homme, que he extraviado y por eso no puedo enviarte hoy, a saber, una carta de un deportado que se halla en Cayena, llamado Tassilier, dirigida a M. le Ministre de la Marine, en la cual se ponen al desnudo las espantosas marranadas de Boustrapha contra los deportados. Hace tiempo que deberías haber recibido el Blue Book, pero, d’abord, la presión de los acontecimientos del día me obligó varias veces a interrumpir mis artículos sobre este asunto y a escribir sobre otros temas, de modo que no podía prescindir del libro. Luego vinieron los amigos que conoces, quienes deseaban tener la novelty al menos por un día y, al cabo de una semana, aún no lo habían devuelto.

As to these Kars papers, el Times ha declamado, en 3 fulminantes artículos de fondo, la parte de los mismos que va de agosto del 54 – about febrero de 1855, es decir, que no toca en absoluto la época realmente interesante y decisiva. El propósito, naturalmente, es descargar del ministerio toda responsibility sobre Redcliffe y los bajás turcos en Asia. Lo más hermoso del caso es que el gobierno inglés, como verás por Destrilhes, mantenía a la fuerza en el timón a ese piojoso ministerio turco de Redcliffe, que en parte protegía, en parte provocaba las marranadas de las que Williams se queja. Todo esto, sin embargo, es cosa secundaria. Mediante un procedimiento semejante al aplicado en el caso Stieber —a saber, la demostración de falsified dates and forged passages—, en mi opinión he demostrado de modo irrefutable el plan y su consecuente ejecución —hacer caer a Kars— por parte del gobierno británico, que esta vez tuvo además la suerte de poder hacerse figurar frente a Bonaparte como celoso «por la causa». En lo propiamente militar, i.e. la Defence of Kars, no he entrado, of course; sin embargo, tengo algunos misgivings sobre la «grandeza» de Williams. Jones, a quien he comunicado mi manuscrito, se propone, if possible, es decir, si consigue los fondos para el Martins Hall, dar una lecture sobre la fall of Kars en dicho local, antes de que comience el debate parlamentario al respecto.

There is now going on a bitter controversy between the Chartists and the Urquhartites, en Newcastle upon Tyne, Londres, Birmingham y varios otros lugares. Sabrás que Jones, con Finlen como sombra, se ha proclamado dictador del cartismo y ha establecido una nueva organización que, indeed, está en vías de crecimiento, pero que por otra parte ha provocado también una gran tormenta de indignación contra él.

En la provincia del Rin y en Berlín, la «especulación sobre la especulación» —no en ideas, sino en acciones— importada desde Francia, parece campar tan desenfrenadamente como al otro lado del Rin. Lamentos sobre esta calamidad social y esta ofuscación se han formulado en la «Correspondencia Prusiana» del ministerio. There is seriously and emphatically aludido a la «inevitable» crisis monetaria general, en un futuro próximo.

Sabes que Heine ha muerto, pero no sabes que Ludwig Simon, de Tréveris, se ha meado sobre su tumba —quería decir, habría descargado sus aguas— en la «Nueva Gaceta» de Nueva York del otrora león del parlamento de la nación teutónica, retirado a Stuckert. El poeta o trovador de la Hohenscheisse-esche o -linden de la mujer judía de Frankfurt a/M. considera, naturalmente, que Heine no era un poeta. No tenía «kai Gemieth», estaba lleno de «Bausheit» y calumniaba no sólo a Kobes I, sino incluso a la Fraindin de Borne, la «Mause», musa o mose del abominable Borne, la Strauss.

Aquí existe a society for the protection of small tradesmen. Esta sociedad publica un pasquín semanal en pro de dicha protección. En ese semanario campea nuestro amigo Seiler «junto con su esposa» como «swindler».

But cosas mayores están sobre el tapete. Pieper, que por genialidad vive desde enero otra vez como un filibustero y, pese a los no insignificantes subsidies que ha recibido de mí, vivía todos los días en ascuas con su landlady, se imagina de repente que le falta un pequeño capital para convertirse en un gran hombre. La sister in law de Seiler, segunda hija del verdulero, un cabo de vela de sebo que lleva gafas verdes, desde hace mucho tiempo locamente enamorada de dicho Pieper. Toda la persona verde, como cardenillo, ni siquiera como una verdura, y para colmo Greens sin any meat o flesh whatever. Pieper la declara horriblemente fea, pero ha descubierto, no obstante, que no carece de entendimiento, cosa que ella ha demostrado sin disputa al tener a nuestra oveja de los brezales de Hannover por un taimado Byron alemán. Así pues, Pieper, al que la persona se pega no sólo como una cadena, sino como una oruga —Pieper, antier, se decide a abrir su corazón al suegro de Seiler. No quería hacerlo ante la «amada», por miedo a tener que besarla, y eso, in fact, es hard work para un occidental que aún no está acostumbrado to feed upon tallow. Pero, como auténtico Pieper, la declaración de amor coincide con un —intento de préstamo. Pieper no podía vaciar su corazón ante el verdulero sin pedirle a éste que vaciara sus bolsillos y sin darle un sablazo. Es decir, que necesitaba un pequeño capital, say 20-40 pounds, para crearse a sí mismo a position como profesor particular de moda. Entre tanto, ya piensa en hacer disfrutar a su «amada», como novia, los goces de la viudedad y, por compasión, no casarse nunca con ella. Todo el affaire apestoso, a pesar de todo el verdor, pero Pieper se imagina que saldrá airoso como hombre de honor, es decir, que devolverá al would-be suegro los «solicitados» anticipos hasta el último céntimo at a certain epoch looming in the future, y dejarle generosamente a su hija por añadidura. Desde el día fatal, sólo ha venido a mi casa una vez, por un minuto, en mi ausencia. Se llamaba a sí mismo «el Afortunado». Jennychen lo llamaba «Benedick the married man», pero Laurachen decía que Benedick era un ingenioso, él no es más que «un payaso», y además «un payaso barato». Los niños leen constantemente su Shakespeare.

Liebknecht por fin ha llegado a algo, a saber, a un joven Liebknecht.

Mi esposa ha recibido de Berlín un pasaporte «por Especialísima Orden de Su Majestad». En mayo irá con toda la family a Tréveris, por 3-4 meses.

Salud. Saludos a Lupus.

KM