en Manchester  
Londres, 7 de diciembre de 1855  

|7 de diciembre de 1855.  
28, Deanstreet, Soho, Londres.  

Querido Frederic,  

Jones no parece estar en Londres. Al menos no he recibido respuesta a una solicitud escrita inmediata, ni verbal ni por escrito. Así es que desde mi llegada estoy confinado entre cuatro paredes, a las que no puedo pasarme el día entero gritando. Sería demasiado arriesgado aventurarme ahora al aire libre.  

El documento no fue enviado a la Union Bank hasta anteayer. Toda suerte de pequeñeces causaron esta demora.  

De América, esto es, Nueva York, aún ninguna respuesta. Parece que los señores “deliberan”. De Washington ninguna carta, sino un “Wecker” y, adjunto, un papelito, evidentemente de Cluß contra Schimmelpfennig. Lamentablemente he consumido el “Wecker” en un momento de descuido en un lugar donde “palabras gruesas, papel suave, etc.”. En él se afirma que los alemanes en América son utilitaristas y persiguen el “pan” porque “el señor Marx es económicamente nacional y abstruso”. Pero en el caso del señor M. esto se explica por “el Antiguo Testamento”. Ha “convertido Nuestro trato — una obra conocida — en un sistema filosófico”. Que jóvenes alemanes profundos en América corran tras él se explica porque los alemanes están acostumbrados “a parlotear tras los ingeniosos escritores de la nación del Antiguo Testamento, etc.”.  

Desde aproximadamente mi estancia aquí, una pelea de gallos en el Advertiser entre Herzen y un adversario anónimo. El adversario le reprocha que es un farsante, que se ha hecho pasar por una especie de Silvio Pellico ruso; ya el título de su libro es una mentira, puesto que jamás estuvo en Siberia, etc. La respuesta de Herzen, débil: el título es una patraña de los editores, no es responsable de ello, protestó de inmediato en el Globe, etc., contra los atributos que se le imputaban falsamente. A continuación aparece de nuevo el adversario (ayer) y le señala nuevas mentiras, también acerca del “Globe”. Junto a este ataque, sin embargo, también defensa de parte de un inglés. Aunque Herzen no haya estado en Siberia ni sea un S.P. ruso, su libro es sin embargo divertido, un libro inofensivo: “an honest man, look you, and soon dasht! He is a marvellous good neighbour in sooth; and a very good bowler; but, for Alisander alas, you see, how’tis.” El tub-tub-paper finalmente, según su costumbre, declara ahora la lucha por zanjada, se vuelve demasiado personal, etc., cierra ahora sus columnas. En cualquier caso, esta escaramuza — aunque no brillante por parte del ataque — sumamente perjudicial para Herzen a los ojos de los cockneys.  

Lina me ha comunicado algunos nuevos detalles sobre el proceso de Colonia. La lista de jurados impresa en mi panfleto, naturalmente del todo falsa. Uno de los jurados — Joest — caricaturizó incesantemente a los acusados durante el proceso y pasaba sus caricaturas por el tribunal. El digno jeune Saedt tuvo durante los primeros 8 días una daga puesta constantemente ante sí. La risa irónica de los acusados lo obligó finalmente a llevar la daga “en la vestimenta”. ¿Se puede uno imaginar un petimetre más afectado? ¡Saedt con la daga! C’est à crever de rire.  

Bürgers se entretiene haciendo llegar a la señora de Daniels “papel sin fin”. También escribe poemas. No cruza palabra con su co-sufriente.  

En un periódico londinense de a penique, “the Telegraph”, se dice que ya han aparecido algunas indicaciones sobre las fullerías del señor Dr. Freund y de su co-estafador militar.  

Recibidos los 2 artículos.  

Salut.  

Tuyo  
KM  

Casi olvido lo principal. Hace algunas semanas, creo que 3, Zitschke estuvo en casa de mi mujer. La conversación recayó sobre Mirbach. Dijo Z.: “Ese viejo holgazán tuvo una oportunidad espléndida de marcharse en barco. Lo creía en alta mar desde hace tiempo. Y entonces me lo encuentro de nuevo, degenerado, en la mesa de la taberna de Bibra.  

También Liebknecht afirma haberse topado con él hace poco.”