en Manchester  
Londres, 21 de junio de 1854  

I 21 June. 1854.  
28, Deanstreet, Soho, Londres.  
Querido Engels,

Tu carta llegó a tiempo, entre las 2 y las 3. Pero como solo había esperado hasta las 2 y luego tuve que hacer una marcha fuera de la ciudad por asuntos domésticos, y mi mujer vio por la carta adjunta que el artículo no podía enviarse sin más, se quedó sin despachar. Lo emplearé en mi artículo del viernes; pero te ruego que, mientras tanto, me escribas muy brevemente acerca de los siguientes puntos, si no tienes tiempo para más:

1) ¿Contienen algo nuevo los boletines turcos publicados ayer en el Daily News? ¿Tienes algún detalle más sobre los sucesos del 28 al 13 (hasta donde creo que llegan los últimos informes, ciertamente solo fragmentarios)?

2) ¿Hay algo militar que destacar en relación con las maniobras en la costa circasiana? Las noticias sobre Schamyl necesitan probablemente más confirmación.

3) La inserción de los austriacos en Valaquia: ¿qué hay que decir al respecto desde el punto de vista militar?

Por la carta adjunta verás que estoy metido hasta las orejas en un lío. Mientras la enfermedad de mi mujer se halla en plena crisis, el bueno del Dr. Freund no aparece y me envía una factura de 26 libras esterlinas y desea llegar a un «entendimiento claro» sobre su «relación médica» conmigo. Como el estado de mi mujer era peligroso —y aún es preocupante—, me vi naturalmente obligado a capitular con el caro amigo y a prometerle por escrito que pagaría 8 libras esterlinas a fin de este mes y el resto en un plazo de 5 a 6 semanas. Si el tipo no me hubiera atacado tan de improviso, no me habría sorprendido de esa manera. Pero ¿qué iba a hacer? A cualquier otro médico respetable tendría que pagarle las visitas de inmediato; y, además, aun cuando ello fuera posible, no se puede cambiar de médico a mitad de una enfermedad como quien cambia de camisa, sin haberse informado antes de su capacidad, etc.

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Marx a Engels – 21 de junio de 1854

Así que ahora estoy en un apuro. Ya sé que tú también estás en apuros. ¿Crees que podré obtener algunas libras de adelanto de Dronke para la cuota que vence a finales de este mes? La última vez que estuvo aquí me dio a entender que se le podía abordar en grandes crisis. No obstante, quiero saber antes tu opinión. Esta primera cuota tengo que pagársela al tipo, de todas maneras, en el plazo acordado; y mi letra de cambio de los últimos meses ya ha sido girada y, naturalmente, se ha ido al traste, pues tuve que pagar 12 libras por la casa y el importe total se redujo considerablemente por artículos no publicados; aparte, la farmacia sola ha devorado esta vez un presupuesto importante.

A finales de esta semana, si mi mujer se siente suficientemente fuerte, irá con los niños y Lehnchen a pasar dos semanas en la villa del señor Seiler, en Edmonton. Quizá el aire del campo la reponga lo bastante para poder viajar a Trier.

Te aseguro que con estas últimas pequeñas miserias me he vuelto un perro muy aburrido.

Beatus ille, que no tiene familia.

Vale faveque.

Tuyo  
KMI