en Manchester 
Londres, 22 de abril de 1854 

22 de abril de 1854. 
28, Deanstreet, Soho. 

Querido Frederic, 

En todo el asunto con el *Daily News* Pieper es desde luego inocente, ya que desde hace medio año no tiene absolutamente ningún trato con la emigración. Blind está *connected with the Advertiser*, no con el *D. N.* La banda de Herzen, el crapulinski Worcell, el canalla Golowine están *positivement* en relación con el *D. N.*, después de que fueran expulsados del *Advertiser* por influencia de Urquhart. El señor O. v. Wenkstern ha pasado del *Times* al *D. N.*, pero ya no está en Londres, pues el *judicious paper* lo ha enviado como *military Commissioner* a Omer Pasha. ¡A ese mozo belletrístico! Es posible y probable que ese tipo haya introducido allí a otros canallas alemanes. Mi principal sospecha recae, sin embargo, sobre los rusos. El *D. N.* está tan *wisely managed* que, como se desprende del último *return* del timbre periodístico, desde 1851 ha disminuido vertiginosamente y, en la secuencia de los periódicos, viene después del *Herald*. 

Mi opinión es que envíes sin tardanza el artículo al *Times*, tal como está, sin aguardar a la liendre de otro material —(veré si el «Informe sobre las operaciones de guerra» está disponible aquí)—. La semana próxima estarán todavía sin material, ya que las vacaciones parlamentarias no terminan hasta el 1 de mayo, aunque nominalmente lo hagan el 27 de abril. Así pues, cualquier envío les es ahora bienvenido, y como esa gente tiene mucho más tacto literario y político que los chapuceros del *D. N.* y estarían dispuestos a aceptar del mismo diablo un artículo interesante, creo *fermement* que lo imprimirán en el acto. Tú tendrías así, de paso, *revenge* sobre el periodicucho infame. Pero si —lo cual dudo— la tentativa con el *Times* fracasara, entonces 1) tienes la seguridad de que nadie se enterará, ya que no diré palabra a alma viviente; 2) te quedan seguras las revistas. Por último, te aconsejo una vez más que no aguardes, sino que envíes este primer artículo completamente sin cambios al *Times*. 

En cuanto a Schimmelpfennig, creo que se le hace demasiado honor al tipo si se le trata en la *Tribune*. En una de tus cartas privadas a mí podrías escribirme tanto como yo le comunicaría luego a Cluß para un artículo en la *Reform*. | 

La *Tribune* en los últimos tiempos se ha apropiado de nuevo todos mis artículos como *leader* y sólo ha dejado que aparezca bazofia bajo mi nombre. Así, por ejemplo, se ha anexado una detallada exposición de las finanzas austríacas, artículos sobre la insurrección griega, etc. Además, la jactancia, convertida en «constitución», con tus *militaribus*. Tengo la intención *positivement* —en cuanto llegue la respuesta de Dana a mi último monitorio— de solicitar aumento de honorarios y apelaré señaladamente a los *expences* ocasionados por los *militaria*. ¿No te parece? Esos tipos deben pagar por lo menos 3 libras por artículo. Se gastan 500 libras para enviar a Taylor a la India, y el tipo escribe desde allí peor y menos —y además ¿qué iba a conocer él en un *trip* rápido por un país así?— que yo desde aquí sobre el mismo asunto. Con 3 libras por artículo puedo salir al fin del atolladero. 

Extraña mierda la de Urquhart, con quien, *notabene*, nunca más estuve en Londres desde nuestra primera *entrevue*. El ministerial *Globe* trajo el sábado un *furious onslaught on him*, donde se decía, entre otras cosas, que él recoge aquí y allá a alguno como converso, pero eso no dura mucho. *"Where is Mr. Anstey? Where Mr. Monteith etc and where that Goliath of the new revolution, Mr. Marx? All these gentlemen have seen the folly of their ways, and returned to the habits of good society."* Ahora explica un «Urquhartista» en el número del jueves del *M[orning] A[dvertiser]* *"that ‚if continuing to impose implicit confidence in Mr. U[rquhart]'s views be proof of folly, these individuals have certainly not recovered their reason, and also must still be without the pale of good society‘"*. Y luego, específicamente: *"Mr. Marx, however, I am happy to say, is as energetic and valuable supporter as ever of Mr. Urquhart's."* Hasta ahora no he hecho nada en el asunto, sino que aún espero. Ya se encontrará oportunidad de desautorizar al señor U. Encuentro la cosa tanto más desvergonzada cuanto que él sabe, y yo se lo he declarado, que no coincido con él en nada, excepto en Palmerston, un punto en el que él no me ha ayudado. *Mais il faut attendre.* Hay ahí una dificultad. Existe un estúpido urquhartista, de nombre Marx, al que el *Globe* no se refiere. Si desautorizo a U. públicamente, él dirá que no se refería a mí, sino al otro M. Por lo demás, se ve por el *Globe* que el señor Palmerston me ha dispensado su más alta atención. 

Pieper se está volviendo cada día más presuntuoso y soso. Se sonríe más arrugas en la cara que las que hay en el mapa de ambas Indias. Viejo Malvoglio. Jennychen ya no lo llama de otro modo que Niño Wunderhold, hijo del Wunderhorn. La próxima vez te comunicaré algo divertido sobre «Wunderhold», quien, como se ve por las cartas de su hermana, se tiene por Byron y Leibniz en una sola persona. 

Salut 

Tu KM