25 de enero de 1854.  
28, Deanstreet, Soho, Londres.  
¡Querido Frederic!

El garabato adjunto para Lupus, que me ha escrito. Absolución.

Con la guerra tiene ahora sus trampas si no ocurren *misunderstandings* contra la diplomacia y fuera de ella. La nota de Redshid Pachá es una completa *surrender to Russia*. Contiene incluso más concesiones que la nota original de Viena, a causa de la cual Turquía declaró la guerra. Palmerston no ha vuelto a entrar en vano. Por otra parte, la manifestación en el Black Sea parece un ardid para el *meeting of Parliament*, a fin de que, si Rusia acepta sus propias condiciones incorporadas en la nota de Redshid y obtiene todo lo que pedía, parezca haber cedido a la *force supérieure*. Éste es en todo caso el plan. ¿No sería absurdo, de lo contrario, anunciar a Nicolás la entrada de las *United fleets* antes de que él se hubiera declarado, o hubiera podido declararse, sobre la última nota de Viena? Sólo los azares de la guerra pueden aún traer una solución beligerante. Según lo convenido, el emperador tampoco ha tomado a mal la *entrance of the United Squadron*, sino que ha mostrado mucho «temper». Ciertamente no hay que responder por los *misunderstandings*. *They are ever probable*.

Sobre la batalla de Citale trae hoy otro informe el *Times*, desde el *Wanderer*. *I expect your observations*. El simultáneo y presunto avance de los rusos por Matchin, Giurgevo, Kalafat e incluso la toma de Silistria parece *mere humbug*. *À propos*. Aún sobre una cosa tu observación escrita en inglés. Los turcos, dicen las hojas francesas, quieren fortificar Constantinopla por el lado de tierra. ¿No sería esto un golpe maestro para Rusia?, tanto más cuanto que Constantinopla, por mar, permanecerá siempre en comunicación con las costas asiáticas y europeas de su *empire*, de modo que no se le podrán cortar en absoluto los suministros de hombres y medios. Las grandes fortalezas parecen ahora el antídoto contra la gran guerra napoleónica. ¿No retornamos así, de nuevo, a la guerra pequeña?

Es una vergüenza que Berlín no sea fortificada.  

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Marx a Engels, 18 de enero de 1854  
(Segunda página)  

Marx a Engels – 25 de enero de 1854

Mi cuñado, *le ministre*, ha escrito a mi suegra y le ha profetizado que ahora, en su avanzada edad, volverá a pasar por las mismas experiencias que en la primera época napoleónica. Cree, pues, en la guerra.

Cobden, *the «Umble» and «Homely Man»*, se ha cubierto de ridículo con su último discurso. Demuestra que él, y los *«Umble Men»* que le aplauden, no están llamados a gobernar Inglaterra. El cuáquero Bright solo quiere saber de guerra interior. El descubrimiento de Cobden de que la construcción social de Inglaterra y Rusia es análoga, porque allí hay Demidoff y aquí Derby, es digno de un filisteo revolucionario de Pfälzer Neustadt.

El señor Pieper fue el sábado a Brighton a visitar a Meyer. Por muy molesto que le resulte a éste, se queda allí más tiempo del que le había fijado Troupeau, porque le sienta bien la «aire de mar» y parece haber escrito a los burgueses una carta insulsa. El tonto muchacho tiene su falta de consistencia por una ligereza genial. Por la carta de Cluß verás que ese mismo «genial» jovenzuelo había querido procurarse un pasaporte americano para Constantinopla, probablemente para convertirse allí en perrero. Es triste que el muchacho, siempre prendado de sí mismo, haga una tontería tras otra y se ponga en ridículo.

El martes recibiré nuevamente una letra de cambio de Bischoffsheim pagada por Freilig[rat]h. Para los días intermedios no puedo conseguir nada, porque el recurso de la casa de empeños está, como periódicamente, agotado. Si, por lo tanto, te es posible conseguir £. 1, eso sería *highly desirable*. Además, el viernes llegarán los 100 ejemplares de «noble conciencia», y yo no tengo los *means* para pagar el porte, puesto que solo recibo dinero el martes.

*À propos*. Estoy en negociación con Tucker. El siguiente folleto debe versar sobre Unkiar Skelessi. Corrige, pues, el relato que tienes (Ks IV y V). Yo añadiré luego diversas cosas y te devolveré las alteraciones para que las revises.

De Nueva York, por medio de Dana, se me ha propuesto entregar para una revista, a 12 £ por pliego, artículos sobre la historia de la filosofía alemana desde Kant *till now*. Pero se exige: 1) sarcástico y ameno; 2) que no contenga nada *against the religious feelings of the country*. ¿Cómo comenzar? Si nosotros 2 lo hiciéramos juntos —para ello harían falta libros—, podríamos ganar rápidamente 50-60 £ esterlinas. En solitario no me arriesgo a ese trabajo.

Tuyo  
KMI