en Londres  
Manchester, 19 de septiembre de 1853  

Manchester, 19 de septiembre de 1853.  
Querido Marx:  

Lo que me ha impedido hasta ahora trabajar y escribir ha sido la presencia del «anciano», que de momento acampa en mi casa. En su vapor de hélice no había plaza, y además Borchardt era muy partidario de que él probase primero aquí a conseguir horas, para lo cual tenía perspectivas también en Liverpool. En fin, quiere probar aquí suerte, y no me gusta hacerle notar cómo surgen a veces las correspondencias para la *Tribune*, después de haberse portado tan ridículamente contigo en L[ondres]. Aquí se le ofrecen algunas perspectivas, y después de que Borchardt y yo lo mediáramos ayer con él, hoy se ha puesto en movimiento para echar un vistazo, de modo que tendré la velada para mí y podré, por tanto, confeccionarte un artículo sobre el estado de los negocios por estos pagos, que saldrá por el segundo correo. El artículo ruso seguirá tan pronto como sea posible – tengo al autor por un alemán del Báltico, o medio polaco; el tipo evidentemente tiene mucho material, hay que ser, pues, cauto, pero aun así es muy fácil de asir. ¿O acaso será el mismísimo Löwe, el que escribió en la *Deutsche Londoner Zeitung* a Nesselrode? La chapucería por aquí y por allá es bastante grande para ello, y el chismorreo.  

La *Reform* me llega muy irregularmente; ¿has sabido algo de Cluß?  

*NB.* Puesto que Lupus, según veo hoy por tu carta, se ha largado incluso sin despedirse en absoluto, naturalmente no verá nada de lo que me envíes – *il reste parfaitement en dehors de tout*; y si no fuera por Borchardt, que ha reunido 10 libras para su viaje y se porta bien con él, me mostraría algo más frío con monsieur Lupo. Sobre todo porque el individuo, aunque conserva la terquedad, ha perdido el estoicismo y se vuelve muy dependiente de las personas de las que saca provecho. *Il est même devenu un peu flatteur*, ¡pero de qué manera!  

No obstante, veremos si una posición mejor, caso de hallarse aquí, no logra hacer volver pronto al anciano, y entonces también tendrá que pedirte disculpas.  
Me voy ahora a casa para trabajar.  

Tuyo