en Manchester  
Londres, 17 de septiembre de 1853  

17 de septiembre de 1853.  
28, Deanstreet, Soho.  

Querido Frederic:  

Estás condenadamente silencioso.  

Como ayer esperaba tu artículo, sólo había compuesto las últimas noticias como cabeza y, como no llegó la carta, se fue al traste una correspondencia.  

En los 14 días que comienzan hoy tengo que recurrir absolutamente a tu colaboración. Pieper se va hoy, en efecto, por 14 días o 3 semanas — no al convento, ciertamente, sino al hospital alemán, una especie de prisión sanitaria, donde lo curarán a fondo de las consecuencias y secuelas del placer carnal. Como de todos modos han quedado sin escribir 3-4 artículos debido a mis correteos para el piojoso violinista, tengo que escribir ahora cada martes y viernes, para que la letra de cambio que ha de librarse próximamente no resulte demasiado escuálida. Hay perspectivas de que Freiligrath me consiga un amigo comerciante que descuente regularmente.  

Si tú haces algo entre tanto, te envío lo demás para que lo revises, y entonces tú sólo tienes que añadir o anteponer las últimas noticias que veas, por ejemplo, en el *Débats* o en otra parte, sobre Turquía, o si hay algún despacho telegráfico de especial importancia, y luego expedir la mierda a Liverpool.  

Para el martes espero un artículo tuyo.  

Sería importante decir algo sobre la posición de los ejércitos, etc. En los periódicos ingleses se dicen muchas tonterías, p. ej., que Omer Pasha va a cruzar el Danubio, etc.  

Ya he enviado dos artículos sobre la crisis comercial, uno el viernes de hace ocho días sobre el Banco de Inglaterra, su descuento y la acción de la ley de Peel o, más bien, su querer-obrar, y uno el martes pasado sobre los precios del trigo, signos de sobreproducción, etc.  

Sería importante tener algo más concreto sobre los distritos manufactureros.  

Adjunto también algo del “hombre de la *Tribune*”, y “sobre” él de los editores de la *Tribune*. Por lo demás, parece, después de todo, no ser ruso, sino un alemán.  

Gracias a la supresión del impuesto sobre anuncios, Jones tiene ahora 3 libras esterlinas semanales de anuncios — el periódico está llegando al punto de cubrir gastos. Entonces también surgirá un recurso para Pieper.  

Escríbeme también acerca de los viajes de Lupus, quien, según supe después, no fue expulsado de aquí hasta el sábado pasado.  

Adiós.  

Tu  
KM  

Adjunto también un recorte de la valiente “Neu England Zeitung”.