Creo que ya es hora de que emprendáis un nuevo arranque en la polémica y zurréis la badana a esos insípidos Göpp-Pösche, que se han inventado la concepción materialista, mientras que su materialismo es el del burgués de todos los días. Los adversarios se están volviendo insolentes, hecho que, al menos en los tiempos de la Neue Rheinische Zeitung, no se habría atrevido a producirse. El estudiante Schläger, que por la época de la revolución del 48 se largó más o menos y fue a colportar su genio por América, me sigue enviando constantemente su N. E. Z., probablemente para demostrarme ad oculos qué clase de sujetos son. ¿Ha existido jamás un periodicucho en que la estupidez y la vanidad se hayan aparejado de tal modo con la arrogancia?

Kellner es demasiado dormilón, no parece comprender que la polémica es necesaria para todo periódico mientras tiene que luchar. Y además ese instinto desdichado de elogiar siempre a sus enemigos dos días antes de que lo obsequien con patadas. Así con Heinzen, así con Pösche, quien de paso ha desplegado conocimientos de manual de conversación en su lamentable artículo sobre la circulación monetaria.

Por mi parte, el movimiento se me echa encima antes de lo que desearía (creo que en primavera empezará el commercial downfall, como en 1847). Siempre abrigaba la esperanza de conseguir antes, alguna vez, llevarlo hasta el punto de retirarme un par de meses a la soledad y poder elaborar mi Economía. Parece que no he de lograrlo. El constante garabatear para los periódicos me fastidia. Me quita mucho tiempo, lo dispersa y, al fin y al cabo, no es nada. Por independiente que uno quiera ser, está atado al periódico y a su público, sobre todo cuando, como yo, recibe pago al contado. Los trabajos puramente científicos son cosa totalmente distinta, y el honor de figurar al lado de un A. P. C., de una lady correspondent y de un Metropolitanus no es ciertamente envidiable.

Carl Wilh. Klein (de Solingen, obrero) me ha pedido que os ponga en contacto con él. Su dirección es —— Es un muchacho valioso. Ha formado una asociación obrera y el Gradaus, según me escribe, ha caído bajo su influencia. Pieper le escribe desde aquí; si tu tiempo te lo permite de algún modo, debes apoyarlos desde Washington.

Vater Blind prosigue sus xxx artículos con mucho pathos en la N. E. Z. y se felicita a sí mismo y a su editor, y viceversa, por las inauditas hazañas que han de infundir respeto al Brüggemann de la Kölnische Zeitung.

Hoy escribo solo unas líneas. En cuanto a acontecimientos, no ocurre nada. Sólo la entrada del cholera morbus en Londres.

Tu
K. M.