en Washington  
Londres, hacia el 14 de junio de 1853  
(Extractos)  

Por otra parte, es preciso replicar, y eso pueden hacerlo mejor los terceros. Así no tienes que molestarte en entablar algo en una relación privada y comunicar al brutal «ánimo» democrático algunas «anécdotas» contundentes.

[...] En lo que atañe a la Reforma, os recomiendo, aparte de prudencia, *une modération extrême*. Ese filisteo que caga sabiduría, el cual, en Hesse —y Hesse era su mundo— no representaba más que al demiurgo de ese su mundo: al burgués del poste; y que ahora se da aires de haber representado desde siempre al proletariado sobre «base materialista» —esa nada sonriente que «hace resaltar» su prudencia y su singular circunspección frente a los partidos que se desmandan, con aforismos salomónicos—, esta glosa marginal incorporada de las «Heyse’schen Korrespondenzen»; en fin, este tipo no me interesa naturalmente y me repugna. Pero vosotros habéis contribuido a hacer el periódico. Aparece en New York. — A New York acudirá media Alemania con motivo de la Exposición. No tenéis otro periódico en New York. ¿No sería, pues, contrario a la política abandonar a Kellner y el periódico? Al fin y al cabo, con eso les hacéis un favor a esos tipos. Mostraos ingenuos. Seguid escribiendo; peor no podéis hacérselo. No lo emancipéis de influencias que, como se ve por todo, ya le han sido malditamente molestas. Haced como los burgueses prusianos. El gobierno y su Manteuffel se esfuerzan en vano por librarse de la amistad de esos burgueses. Esos burgueses fingen creer en la constitucionalidad de su gobierno, y el gobierno es constitucional a pesar suyo: eso es sabiduría mundana. — La *Neu-England-Ztg.* es y seguirá siendo igual de poco fiable. El señor Schläger, un estudiante, lleno de superficialidad, de sabelotodismo (a la Kellner: «le mieux est le plus grand ennemi du bien») con una insulsa pretensión. Ha escrito a Pieper diciéndole que yo debería escribir para la *N.E.Z.* sobre el necesario tránsito del modo de producción burgués al comunista. — El ciudadano Marx, con su entendimiento «esquematizador y arreglista», es el adecuado para esa tarea que le ha asignado el ciudadano Schläger; pero el ciudadano Marx debe «abandonar su lenguaje abstracto» y exponer cómo todos, etc. ¡Buen ciudadano Schläger, que al mismo tiempo escribe a Pieper diciéndole que, por nada del mundo, ataque (se lo borra regularmente) a los ciudadanos Rüge y Heinzen, ya que la «élite de sus lectores» (dedúzcase el resto) son heinzenianos y la *N.E.Z.* está destinada (textualmente) a recoger la herencia de los lectores de Janus! ¡Gran ciudadano Schläger! ¡Grandísimo Pompeyo! No obstante, he aconsejado a Pieper que siga escribiendo para Schläger. *Le motif est très simple*: No les hacemos ningún favor a nuestros enemigos cuando escribimos para ellos. *Tout au contraire*. Les podemos jugar una peor pasada.