Karl Marx a Friedrich Engels  
en Manchester  
Londres, 29 de enero de 1853  

I 29 enero. 1853.  
28, Deanstreet, Soho, Londres.  

Querido Engels,  

Las £. 3 recibidas y el manuscrito devuelto.  

Has de disculparme que no te haya escrito en tanto tiempo. La *pressure from without* te lo explicará.  

Wilüch ha sido despachado a América hace unos 14 días como agente de Kinkel.  

La señora v. Bruiningk ha sido enterrada hace un par de días.  

Por torpes maniobras de los parlamentarios Reichenbach y Löwe y por negligencia de Imandt, las £. 1000 han vuelto a caer en manos del señor Kinkel, y de tal modo que el dinero está depositado a su nombre en el Bank of England y Reichenbach debe entregarle el recibo de depósito en mayo, a menos que los garantes decidan otra cosa. Decisiones que ahora, naturalmente, ya no tienen valor alguno.  

El señor Banya está en París desde hace 3 semanas. Liebknecht ha obtenido un puesto muy bueno con el judío Oppenheim. El resto de la población, excepto Imandt, sigue flotando.  

El folleto de Schabelitz no se terminó hasta el 11 de enero. Unas 6 pliegos aproximadamente. Pero no parece querer enviar nada a Londres hasta que haya expedido felizmente la cosa a todos los puntos de Alemania y recibido acuse de recibo.  

Los señores de Colonia, especialmente Daniels, persisten en su digno silencio. Respuesta a que se hayan pospuesto todos los asuntos durante 4-5 semanas por el suyo.  

Por el recorte adjunto de la *Arbeiterrepublik* (redactor Weitling) verás el veneno de ese rey de los sastres y dictador de la colonia “Communia” sobre el proceso de los comunistas de Colonia y el partido Marx etCo.  

Ayer me he arriesgado por primera vez a escribir yo mismo un artículo en inglés para Dana. Pieper hacía de corrector y, en cuanto me haya comprado una gramática decente y escriba con ánimo de corrido, irá *passablement*.  

Dos a propósito:  
En primer lugar: Blind me trata continuamente acerca del libro de Herzen.  
En segundo lugar: No olvides enviarme en tu próxima carta la circular y la rendición de cuentas de Reichenbach. Dronke las necesitaba para abrir una nueva correspondencia.  

Por el estado de la cosecha de invierno estoy convencido de que la crisis *will become due* ahora. Mientras el artículo básico, los alimentos, se mantuvieron tolerablemente abundantes y baratos, junto con Australia, etc., la cosa podía seguir prolongándose. Ahora se le pondrá un *stop* a eso. Por lo demás, no suena extraño cuando, p. ej., el *Economist* escribe apologéticamente sobre la reciente regulación del descuento del B[ank] of E[ngland] diciendo que su finalidad es “to prevent the exportation of capital”. Sabemos muy bien a qué apunta eso. Pero, ¿no se podría inquietar su conciencia librecambista con la pregunta: ¿Quieres también *prevent* la “exportation of capital” en forma de cottons, yarns, etc.? ¿Por qué entonces en la forma *of gold*? ¿Es el fin de la economía librecambista, que vuelva al mero mercantilismo y considere el *efflux* e *influx of gold* como el *nervus rerum*?  

En la City se cree en general en la guerra desde el último discurso de Bonaparte. He recibido también una carta del viejo Ebner de Frankfurt, en la que habla del susto que el discurso de boda de Bonaparte ha producido en los muñecos de seda de Alemania, especialmente los diplomáticos en Frankfurt del Meno. Qué mentecatos son nuestros compatriotas, lo vi ayer, entre otras cosas, en el *Frankfurter Journal*, donde se escribe desde Heidelberg: se lamenta ya en altas esferas, con toda seguridad, de la persecución del gran Gervinus, desde que Bonaparte se ha arrojado en brazos de “la democracia” y se cierne una guerra de propaganda. Temo que Crapulinsky sea recibido por los campesinos y filisteos alemanes como “salvador y amigo”. Esta figura burlesca parece estar llamada a la completa inversión y ridiculización de todas las posiciones y partidos tradicionales.  

¿Qué influencia ejerce un mal otoño sobre una guerra que comienza? Escríbeme también cómo va el ramo manufacturero, especialmente en el algodón.  

El periódico de Jones está de nuevo *en ascendant*.  

El folleto de Cobden, al igual que la conferencia de paz de Manchester, me parecen puro desatino en el momento actual. Ahí lo veis, dice el diario de Palmerston, el *Morning Post*, estos advenedizos burgueses son totalmente incapaces de gobernar un país. Eso solo lo puede la aristocracia.  

El *Morning Herald* publica una carta dirigida a él mismo y, según afirma, escrita al dictado del propio Bonaparte, en la que él dice que solo vendría a Inglaterra si la reina necesitara 200 000 de sus héroes del orden contra la peligrosamente creciente democracia. Esa democracia, dice el *Herald*, es usted, señor Cobden, usted etCo.  

Sobre el *Times* he recibido los siguientes detalles completamente fiables que quizá te interesen:  

Mr. Walter, M. P. por Nottingham, sigue siendo su rey constitucional, sigue siendo el *principal shareholder* del periódico. Mr. Mowbray Morris es el *Lord of Exchequer* del *Times*, su *financial and political manager*, un tipo muy aventurero y “reckless”. Mr. Delane junior (amigo de D’Israeli) es *secretary for the Home Office*. Su padre es el editor del *Morning Chronicle*. Mr. Dosent es el *secretary of foreign affairs*. Además, el *Times* tiene una especie de *privy council*. El más importante entre ellos es Mr. Lowe, M. P. por Kidderminster, un albino de ojos rojos y pelo blanco, que se dice tiene mucho talento y conocimientos especiales de asuntos financieros. A su lado Mr. Henry Reeve, que tiene un pequeño puesto en el *statistical department* del *Board of Trade*, admirador de los estadistas orleanistas. Mr. Lampon escribe el *money article*, sin influencia por lo demás en la dirección del conjunto.  

Según una carta de Zerffi, en París se cree en general que Bonaparte hace trampas con el sultán en el asunto de Montenegro contra Austria y Rusia.  

Vale faveque  
K. Marx