Friedrich Engels a Karl Marx  
en Londres  
Manchester, 27 de noviembre de 1852  

Querido Marx,

Aun si puedo procurarte mucho para la impresión del folleto, serán a lo sumo 2 o 3 libras esterlinas; yo mismo estoy en este momento sin blanca. Pero 3 pliegos de imprenta suponen un coste de entre 10 y 12 libras, y aún más con la encuadernación, etc. Si la cosa no se imprime en el continente y por cuenta, o al menos con participación, de un librero, no circula en absoluto. En Prusia, etc., si llega, será confiscada y los libreros nos estafan. Así pues, tendremos que considerar el dinero sacrificado a la historia, pues en libras, chelines y peniques no se sacará nada de ello, ciertamente. Ahora se trata de saber si podemos arriesgar esta suma en este momento, o si no sería al menos mejor condensar la historia en 1 o 1½ pliegos, para que los costes resulten algo más proporcionados a nuestras fuerzas. Diciembre y enero son mis dos meses más difíciles en todo el año; difícilmente podré pensar antes de febrero en nuevos pagos para los gastos. Si la imprimimos a crédito, el impresor, como al tal Weydem[eyer], nos retendrá al final los ejemplares hasta que le paguen. Y en cualquier caso, tenemos que ver antes qué posibilidades de difusión hay; pero hasta ahora no veo casi ninguna.

Weerth vendrá mañana a Londres; zarpa el 2 de diciembre desde Southampton. El ajuar le ha salido muy caro. Strohn viaja también por estos días a Londres, y de allí al continente. Con los muchos gastos de viaje que le ocasiona su establecimiento (y, según oigo, además con capital ajeno), tampoco a él se le podrá sonsacar nada. Así que todos estamos sin blanca.

Mi opinión es que, si no tienes canales de librería del todo buenos para la difusión, la historia no se conocerá siquiera y pasará como toda la literatura impresa en la emigración, sin que en Alemania llegue a verse. Y eso es muy malo, en cierto sentido incluso peor que si no sucediera nada, pues demostraría públicamente que dependemos de las imprentas extranjeras de mala muerte y que no podemos lograr absolutamente nada.

De la vergüenza vinculada a la circular de Bürgers hemos podido retirarnos a nuestra misteriosa posición literaria, pero también ésta puede verse comprometida por semejante confesión de nuestra impotencia literaria. El gobierno prusiano se alegraría de ver que estamos reducidos a los medios de publicidad que estaban al alcance de los demagogos de 1831 en el exilio y que son casi = 0. Malo es que así sea, pero creo que hacemos mejor no echando las campanas al vuelo al menos con esto. Y a la provincia renana, que sería con mucho el principal mercado, no llevaremos ni un solo ejemplar sin comprometer a cien personas, desde que el nu[evo] delito de la correspondencia de alta traición [...] ha sido reconocido por el jurado.

Te enviaré el dinero el 1 o 2 de diciembre; vuelve a pensarlo ot[ra] vez, y si crees que es mejor imprimir el folleto por esta vía que no imprimirlo, procura al menos hacer los arreglos necesarios para que no nos veamos en apuros con el pago, pues como he dicho, antes de febrero no puedo comprometerme a nada.

Weerth te habrá escrito quizá ya que el señor Chr. Collmann, en la dirección indicada de Neue Königsstraße 58 o 59, y en general en Berlín, no puede ser habido, así como que nadie conoce a ningún librero de ese nombre. Après tout, il paraît pourtant qu'on a voulu nous jouer. El señor Bangya no recibe por ahora nada de vuelta de mi parte. Al final, el «viajante de comercio» Schulz y el difunto Polizeischulze eran una y la misma persona.

Saluda cordialmente a tu mujer y a tus hijos. En poco más de 2 semanas estaré en Londres.

Tuyo,
F. E.
Sábado 27 de nov. de 1852.