Friedrich Engels a Karl Marx
en Londres
Manchester, 22 de octubre de 1852

Mi querido Marx:

Si en el futuro quieres contar con precisión con el envío de los artículos para Dana, debes guardarte de enviarme coroneles húngaros precisamente en la velada especial del jueves. El tipo me costó ayer toda la velada, y quiere volver hoy; no carece de toda suerte de formación, también militar, y es el húngaro más interesante que he visto hasta ahora, pero es también un aristócrata germano-austríaco.

De modo que ahora, por parte del Estado e incluso de la policía, se nos reconoce como gente «inteligente», testigo Stieber. ¡Bonita historia! De qué manera el estúpido Stieber intenta hacer responsables a esos tipos por su propio mouchard Cherval. ¿Sabes algo acerca de los motivos de la detención de Kothes y B[erm]bach? Precisamente estos dos; eso es ominoso. Pero a Haupt lo castigaremos. Weerth averiguará dónde se encuentra en Sudamérica, y cuando llegue allí lo desenmascarará. Para ello es necesario procurarse la K[ölnische] Ztg. u otro periódico en el que figuren sus declaraciones. ¿No podéis vosotros encargaros de eso? Ponedlo todo en movimiento, sería demasiado hermoso hacer sentir al canalla el poder de la N. Rh. Z. hasta Brasil.

En estos días, más, así como también traducciones.

Tuyo,
F. El.