Friedrich Engels a Karl Marx  
en Londres  

Manchester, 15 de julio de 1852  

Manchester, 15 de julio de 1852.  

Querido Marx:  

En cuanto a Weydemeyer, has deducido correctamente. No ha llegado una sola línea suya. Desde que le escribimos detalladamente cómo ha de enviarnos las cosas, parece considerarse obligado a no dar ya más señales de vida. Por lo demás, le irá bastante mal, y al final andará persiguiendo sus preocupaciones de sustento.  

¿Has leído hace dos o tres días el artículo del _Morning Herald_ sobre los distintos jefes de partido de la oposición? Sólo puede haber sido escrito por el propio Disraeli. Lo de: «And now stand forth, thou man of ‚unadorned eloquence‘, Richard Cobden» es famoso. En él se reconoció con toda razón a Master John Bright como el único tipo peligroso, aunque los señores también se hacen ilusiones acerca de Graham. Este viejo ambicioso y sin escrúpulos es precisamente ahora muy peligroso para los señores tories.  

¡Buen viaje a los patrióticos buscadores de oro! Así es como el nombre de «Wühler» recibe por fin su verdadero significado y contenido.  

La nueva relación con el Sr. Rémusat es muy hermosa. Una carta de Cherval a la legación prusiana sería una pieza documental capital en este proceso. No dejes de hacer nada para conseguirla. ¡Qué cara pondrá nuestro viejo amigo, _le jeune_ Saedt, que se da tanta importancia, cuando sus cincuenta pliegos de acta de acusación, ya anunciados al mundo por la _A[ugsburger] Allgemeine Zeitung_, sean triturados como paja por algo así! ¿Tiene ya R. esas cartas? Por lo demás, de las noticias de los periódicos se desprende no sólo que el Sr. Manteuffel quiere utilizar el proceso de Colonia como una grandiosa acción de Estado, detrás de la cual debe de ocultarse algún golpe, sino también que no hay absolutamente nada concreto, y que la impotencia de la acusación tiene que esconderse tras un cúmulo de chismes policiales y mentiras de espías. ¿No has vuelto a saber nada de B[ermbach]? Te adjunto de nuevo la carta de este noble, que hasta ahora había olvidado.  

Pero si recibes la carta de Cherval, ¿hay medios de certificarla de manera que quede establecida su autenticidad? De lo contrario, tal presidente del tribunal es capaz incluso de negarse a dar lectura a la pieza documental.  

Precisamente ahora que, según oigo, el proceso se celebrará el 28, es importante tener varias conexiones seguras con Colonia. Sólo si supiéramos hasta qué punto podemos confiar en la actividad de B[ermbach]. Las cartas podrían remitírsele ya con seguridad vía Bradford. Si supiéramos que Weerth está en Hamburgo, la cosa estaría hecha. Por esta razón escribo hoy mismo a Strohn. Al mismo tiempo, en caso de necesidad, puede utilizarse incluso a Naut. Éste, en efecto —habiendo dejado a Emanuel—, agente de una pequeña casa judía de Bradford, me ha procurado, contra toda expectativa y con extrema puntualidad, algunos asuntos militares en casa de un anticuario de Colonia; pero el enigma se resuelve cuando oyes que quiere convertirse en agente de E[rmen] & E[ngels] y que, además, me ha pedido que le consiga la agencia para una casa de hilados de esta ciudad. Yo le prometo todo y lo recomiendo a mi viejo. De este modo se puede contar con su exactitud mientras duren estas negociaciones.  

Los militaria que me ha procurado Naut —evidentemente la biblioteca de un oficial de artillería retirado— me vienen muy a propósito, sobre todo porque se refieren principalmente a la ciencia militar inferior, es decir, al servicio propiamente dicho, etc. Esto era justamente lo que me faltaba. A ello se añaden cosas magníficas sobre fortificación, etc. Pronto estaré tan adelantado que podré arriesgarme incluso a tener un juicio militar independiente ante el público.  

La historia de Szemere será muy bienvenida; sin embargo todavía no puedo pensar en redactarla.  

Adjunto el artículo para Dana. Ahora trabajaré rápidamente para terminarlo; pero haz también algo sobre Inglaterra. Si sacamos 3 libras por semana a ese tipo, tendría que ser cosa del diablo que no lográramos que tu mujer pase algún tiempo en el campo antes de que termine este verano; eso le ayudará mejor que todo el porter. En todo caso, me alegra saber que su indisposición no es peligrosa.  

Déjame que empolle a fondo los militaria durante otro año, y los tenientes demócratas se asombrarán de lo lindo.  
Saludos a tu mujer e hijos, y a Dronke y Lupus, de tu