Friedrich Engels a Karl Marx  
en Londres  

Manchester, 29 de abril de 1852  

Querido Marx:  

Adjunto otra carta de Weydemeyer.  

No he recibido los periódicos, aunque esta mañana se ha telegrafiado el *Atlantic* y probablemente llegarán mañana temprano. Weyd[emeyer] parece haber entendido mal un par de indicaciones que le di sobre el embalaje y envío más prácticos de sus cosas, para que no causaran un franqueo inútilmente alto; sin embargo, ya le he rectificado su error.  

Así pues, la historia de Coblenza acerca del *piccolo* era, después de todo, una pura fábula, y si hemos de creer a la *Kölner Ztg*, el padre Dronke probablemente ya estará en Londres y sus aventuras habrán llegado así a su fin. *Tant mieux pour lui*.  

Pero con esto, la historia de la orden de busca y captura de Moses se me vuelve más inexplicable aún. En cualquier caso, parece indicar nuevas chicanas contra los de Colonia; Dios sabe qué viejo papelucho habrá vuelto a caer en manos de la policía. ¡*Pauvre Moses*, convertirse de modo tan egregiamente tardío, *post festum*, en mártir II *in partibus infidelium*!  

La semana próxima escribiré de corrido algunos artículos para Dana, y trataré de llevar la historia hasta el final de la campaña por la Constitución del Reich. Para que luego podamos cerrar de inmediato, sería bueno que para los últimos artículos, las *revolutionary Prospects of Germany* y la posición de nuestro partido durante y después de la revolución, me hicieras un breve memorándum. Justamente estos asuntos finales son demasiado importantes, y además, ese memorándum me pondrá en condiciones de hacer los artículos no sólo mejor, sino también mucho más rápido. De esta manera, con algún esfuerzo de mi parte, se podría lograr tener listos los 5-6 artículos atrasados de hoy en quince días, y entretanto podrías ya entrar en correspondencia con Dana para una nueva serie, sobre un tema de mayor *actualité*, *soit la France, soit l’Angleterre*. Puesto que el folleto de Weyd[emeyer] seguramente aparecerá pronto, *El 18 Brumario*, a menos que sea en forma modificada, ya no se lo podrá vender a Dana; él podrá entonces tenerlo *for nothing* y traducirlo él mismo. Pero siempre podrías preguntarle a D[ana] si quiere una adaptación y traducción pensada para el público angloamericano; entonces habría que reducir considerablemente la prehistoria hasta el 2 de diciembre del 51, y finalmente habría que hacer desembocar la cosa en la actualidad inmediata, de modo que pudieran enlazarse a continuación informes semanales o quincenales regulares sobre Francia.  

Tuyo  
F. E.