Karl Marx a Joseph Weydemeyer
en Nueva York
Londres, 25 de marzo de 1852

25 de marzo de 1852.
28, Dean Street, Soho, Londres.
¡Querido Weydemeyer!

¡Buena suerte para el nuevo ciudadano del mundo! No se puede venir al mundo en ninguna época más gloriosa que hoy en día. Cuando se vaya de Londres a Calcuta en 7 días, nosotros dos ya habremos sido decapitados hace mucho o tendremos cabezas vacilantes. ¡Y Australia y California y el océano Pacífico! Los nuevos ciudadanos del mundo ya no concebirán lo pequeño que era nuestro mundo.

Si no has recibido 8 días antes la conclusión que aquí sigue, la culpa la tiene tu silencio total.

Ahora te ruego dividas mi artículo también en el folleto bajo los apartados I, II, III, IV, V, VI, VII, tal como te han sido remitidos. Estas cifras constituyen puntos de descanso para el lector. Sirven en lugar de encabezamientos. Al final del V añade aún las siguientes palabras: «Pero Bonaparte respondió al partido del orden como Agesilao al rey Agis: “Te parezco hormiga, pero un día seré león.”» Por supuesto, el conjunto debe aparecer ahora de una sola vez.

Allí donde mi esposa no ha indicado suficientemente los párrafos mediante espacio en blanco, he puesto yo el signo [ .

La declaración de Cluß es magnífica.

Quizá –y me parece bien– ¿podrías incluir todavía la carta de Ernest Jones en la primera entrega? Dos palabras de breve nota introductoria bastan para su comprensión.

Maintenant: Cluß ya te habrá comunicado el asunto de Szemere. Primero hay que procurar, a través de mí, mediante la conexión con un librero, que su folleto, de unos 10 pliegos, sobre Kossuth, L. Batthyány y Görgey aparezca en alemán y más tarde en inglés. Tú puedes, si es posible, publicar el original alemán como tu segunda entrega, naturalmente sin añadir nada más. Pero el librero tiene que pagar el asunto, si no lo editas tú mismo.

Cuando esto esté en orden –y quizá ya antes– vendrán de esa fuente 500 dólares para la Revolución, bajo la condición de tomar a Bangya como corredactor, es decir, solo de modo que una parte del periódico se le ceda a los húngaros, la que dirige B., el agente de Szemeres. Pero él se entenderá fácilmente contigo, car il est bon homme.

Que tengas un puesto de agrimensor es muy bueno. Puedes operar entonces con más calma y seguridad.

En estos días intentaré acercarme a Mazzini. Mientras el señor Kinkel, que toma su sabiduría, según propia confesión, del «libro de cuentos de nodriza», ve ahora por todas partes unidad entre los «grandes hombres», a su regreso encontrará la lucha desencadenada en toda regla. Pues bien, Ledru y Mazzini han comprado en Bruselas el diario «La Nation» con 10 000 francos del dinero del empréstito italiano. Mais voilà, que il Signore Mazzini lanza un primer artículo, en el que suelta todas sus necedades infames contra Francia, contra el socialismo, sobre la perdida iniciativa de Francia, con un desatino tal, que Ledru se ve ahora obligado –y se dice que está decidido a ello– a actuar él mismo contra él. Por otra parte, los socialistas L. Blanc, Pierre Leroux, Cabet, Malarmet, etc., se han unido y han hecho pública una venenosa réplica, redactada por el sapo de L. Blanc. A esto se suma la furia inmensa de la mayoría de la emigración francesa contra Ledru, al que con razón hacen responsable de las sandeces de Mazzini. El fuego está en medio de su campamento.

Si cae en tus manos el libro del miserable cura Dulon: «El día ha despuntado», zuméale bien la badana a ese perro que quiere hacerse pasar por el Lamennais.

Dronke ha sido detenido en París. En su viaje de paso de Suiza hacia aquí se detuvo demasiado tiempo, en lugar de pasarla volando rápidamente.

Tu selección me agrada mucho. El artículo de Pieper podía pasar en un periódico. Para un folleto está redactado con excesiva precipitación y superficialidad.

¿No puedes obtener noticias de Edgar a través de Braunfels? El holgazán no da señales de vida, lo que angustia mucho a su madre. ¡Un tipo disparatado!

La protesta de Cluß ha cosechado aquí, en la sesión de la Liga, aplauso general, y tu «Revolución» ha gustado tanto en la asociación de Stechan como entre nosotros.

Los mejores saludos de casa a casa.

Tuyo
K. M.

Por si acaso en algún periódico (por ejemplo el de Weitling) ha aparecido la infame respuesta de la asociación de Willich a la declaración de Pfänder, te envío la 2ª declaración de Pfänder.

¿Y qué hace el rojo Becker? ¿También se ha vuelto kinkeliano?

¡A propósito! Una parte de los obreros de la construcción de maquinaria ha entrado en razón y ha enviado a Jones declaraciones de arrepentimiento. Los obreros ingleses han reunido ahora el dinero para que Jones publique, además de sus Notes, un gran semanario timbrado. El asno que debe llevártelo sigue sin haber partido.