Karl Marx a Friedrich Engels 
en Manchester 

Londres, 20 de enero de 1852 

I 20 enero. 1852. 
28, Deanstreet, Soho. 
¡Querido Engels! 

Hasta ayer no me he vuelto a levantar y hoy es cuando por primera vez vuelvo a escribir. 

Pieper, con el entusiasmo que siempre tiene en los primeros 10 minutos, se me había ofrecido, puesto que yo no podía salir ni, según mi plan, ir a casa de Chapman, para descontar la letra de cambio. A la noche siguiente me trae el dinero, pero luego declara que te enviará la letra a ti, para hacerla descontar en Manchester. Yo, junto con mi mujer, le expliqué que sabía que tú no podrías hacerlo. Pero él ya tenía su carta terminada y, como me dio a entender no sin claridad que yo parecía ponerle dificultades en el camino por motivos inconfesables, lo dejé hacer en nombre del diablo, seguro de que tú le devolverías el papelucho. Ahora, cuando me comunica este fait, se pone de manifiesto que no le corría tanta prisa, sino que solo quería darse importancia. A mí el asunto me resultó fatal, pues podías creer en una indiscreción por mi parte. 

En Francia les choses vont à merveille. Y espero que la belle France no pase por esta escuela demasiado superficialmente, sino que tenga que cursar una clase más larga. La guerra, algunos months antes o después, me parece inevitable. Nous avons eu el Napoleón de la paz. Louis no puede en modo alguno imitar a Louis Philippe. ¿Et alors? 

Sabes que los de Colonia no han sido llevados ante los jurados, con el pretexto de que el asunto es tan difícil que la investigación tendría que comenzar de nuevo. 

Madier estuvo aquí justo ahora y me demostró de la manière la plus crapaude que los frenchmen pueden tomar Londres para el desayuno y asaltar todas las costas de Inglaterra en 5 horas. Se tiene demasiada pitié con los pobres diablos como para no callar, quand ils déraisonnent. 

Escríbeme pronto. 

Tuyo 
K. M. 

/¿Cómo va le commerce?/