Karl Marx a Joseph Weydemeyer en New York  
Londres, 31 de octubre de 1851  

[31 de octubre de 1851.  
28, Deanstreet, Soho, Londres.  

¡Querido Weydemeyer!  

Te envío una segunda carta a América. Tras madura reflexión con Lupus, creo, en efecto, que podemos hacer juntos un negocio.  

Primero. La antigua «Neue Rheinische Zeitung» estaba poco difundida en América. Si consiguieras dar con algún burgués, o siquiera el crédito necesario ante el impresor y el papelero, creo que resultaría rentable dar vida, en forma de libritos como los que publicaba Becker en Colonia, a una especie de biblioteca de bolsillo salida de la N. Rh. Z. P. ej., *El millardo silesiano* de W. Wolff; *Hungría*, de Engels; *La burguesía prusiana*, de mí; de los folletines de Weerth, etc. Yo te enviaría desde aquí los materiales, si no los tuvieras allí, y te indicaría al mismo tiempo los más adecuados para la selección. Tú tendrías que escribir un breve prefacio general para esta «Biblioteca de bolsillo de la N. Rh. Z.», y, allí donde las circunstancias te lo hicieran parecer conveniente, observaciones o un epílogo a cada tomito.  

Segundo. Del mismo modo podrías hacer imprimir, en igual forma y con comentarios, los artículos de Engels y míos contra K. Heinzen aparecidos en la *Deutsche Brüßler Zeitung*. Creo que eso tendría mucha salida.  

Una vez deducidos los costos de producción, nos repartiríamos la ganancia.  

Tercero. De América he recibido de toda clase de consultas y encargos por los 6 cuadernos aparecidos de mi revista, pero no he aceptado nada, pues no podía fiarme de aquellos canallas. Tú podrías anunciar que se pueden obtener contigo, pero, naturalmente, tendría que haberse recibido un número respetable de pedidos antes de que se efectuara el envío desde aquí.  

Cuarto. En esa pequeña biblioteca arriba apuntada podríais incluir, tanto tú como nosotros, panfletos ocasionales, cuando el momento lo exija. Mercantilmente es desde luego más seguro y cómodo empezar con material ya terminado y disponible. En tus breves prefacios y epílogos podrías, a diestra y siniestra, hacer la polémica necesaria.  

Te propongo, pues, que te hagas librero. Hace falta menos que para un periódico, y alcanzas políticamente el mismo objetivo. Evitas los largos y mortíferos preparativos de una publicación periódica.  

Creo que si le presentas la cosa adecuadamente a Reich, que tiene dinero, se asociará contigo a la empresa.  

Muchos saludos a tu casa de parte de la mía, de Freiligrath, Lupus, etc.  

Tuyo  
K. Marx|