Friedrich Engels a Joseph Weydemeyer 
en Fráncfort del Meno 
Manchester, 19 de junio de 1851 

(Manchester, 19 de junio de 1851. 
Querido Hans:

Marx me comunica ahora una carta tuya, en la que encuentro por fin una dirección positiva para ti, que ya llevaba algún tiempo buscando. Tengo, en efecto, que preguntarte acerca de la siguiente historia.

Desde que estoy aquí, en Manchester, he empezado a estudiar a fondo temas militares, para los cuales he encontrado aquí material, por lo menos para el comienzo, bastante suficiente. La enorme importancia que la partie militaire ha de adquirir en el próximo movimiento, una vieja inclinación, mis artículos de guerra húngaros de la Zeitung, y, por último, mis gloriosas aventuras en Baden, todo esto me ha lanzado a ello, y quiero por lo menos avanzar tanto en la materia que pueda terciar teóricamente en la conversación sin ponerme en demasiada evidencia. Ahora bien, el material que encuentro aquí —referente a campañas napoleónicas y, parcialmente, a campañas de la Revolución— presupone una cantidad de historias de detalle que no conozco en absoluto o sólo muy superficialmente, y sobre las que no se obtiene ninguna aclaración, o sólo muy superficial y trabajosamente reunida. Pero el autodidactismo es en todas partes un disparate, y si uno no emprende la cosa sistemáticamente, no llega a nada presentable. Lo que realmente necesito lo comprenderás mejor si te recuerdo que yo —prescindiendo naturalmente de mi ascenso badense— no he pasado del grado de bombardero de la Landwehr real prusiana, y que, para la comprensión del detalle de las campañas, me falta el eslabón intermedio que en Prusia se procura mediante el examen de teniente, y precisamente en las distintas armas. No se trata, naturalmente, de detalles de polainas, etc., que de nada pueden servirme, puesto que mi ceguera, como ahora tengo positivamente la experiencia de ello, me hace puramente incapaz para todo servicio activo; se trata más bien de una visión general de los conocimientos elementales necesarios en las distintas ramas, con tanto adentrarse en los detalles como sea necesario para la comprensión y el enjuiciamiento correcto de hechos históricos de naturaleza militar. Así, por ejemplo, táctica elemental, teoría de la fortificación, y por cierto de manera más o menos histórica, abarcando los distintos sistemas desde Vauban hasta el moderno de los forts détachés, junto con el adentramiento en las fortificaciones de campaña y demás asuntos pertenecientes a la ingeniería militar, por ejemplo, las distintas clases de puentes, etc.; además, una historia general de la ciencia de la guerra y de las transformaciones provocadas por el desarrollo y perfeccionamiento tanto de las armas como de sus métodos de empleo. Luego, algo sólido sobre artillería, pues he olvidado mucho y no sé en absoluto unas cuantas cosas; así como otros requisitos que ahora mismo no se me ocurren, pero que a ti sin duda te son presentes.

Sobre todos estos elementalia te ruego me indiques fuentes, y de modo que pueda procurarme las cosas enseguida. Y me serían más gratas aquellas obras en las que, por un lado, pueda ver el estado general medio actual de cada rama y, por otro, también las diferencias que existen en los distintos ejércitos modernos. Así, por ejemplo, la diferente construcción de las cureñas de campaña, etc., la diferente división y organización de las divisiones, cuerpos de ejército, etc. Justamente sobre la organización de los ejércitos, del sistema de intendencia, de los hospitales de campaña, sobre el matériel necesario bajo todo punto de vista para un ejército cualquiera, deseo también instruirme.

Por esto verás aproximadamente lo que necesito y qué libros has de indicarme. Supongo que, precisamente en estos manuales, la literatura militar alemana contiene cosas más utilizables que la francesa o la inglesa. Se entiende que lo que me importa es el conocimiento de lo práctico, de lo realmente existente, no los sistemas o las chifladuras de genios incomprendidos. Para la artillería, el manual de Bern será probablemente el mejor.

Lo que encuentro aquí de asuntos de historia bélica para la época más reciente —la anterior me es más o menos indiferente y para ella tengo al viejo Montecuccoli— es naturalmente francés o inglés. Entre esto último, en especial la History of the War in the Peninsula and the South of France, 6 vols., del teniente general William Napier, lo mejor con mucho que he visto hasta ahora de historiografía bélica. Si no la conoces y puedes conseguirla ahí, vale la pena leerla. De cosas alemanas no tengo nada, aunque debo procurarme algunas; pienso en primer lugar en Willisen y Clausewitz. ¿Qué hay sobre estos dos, y qué merece la pena y qué no? tanto en lo teórico como en lo histórico. Tan pronto como esté algo más avanzado estudiaré a fondo las campañas del 48/49, especialmente la italiana y la húngara. ¿Conoces acaso algún informe más o menos oficioso salido del lado prusiano, o de algún otro modo medianamente objetivo, sobre el asunto de Baden?

Además, ¿puedes indicarme buenos mapas especiales, no caros, pero suficientes para el estudio de las campañas ocurridas desde 1792, de Alemania (especialmente Wurtemberg, Baviera, Austria para 1801-1809, Sajonia, Turingia, Prusia para 1806/7 y 1813), del nordeste de Francia (para 1814), de Lombardía, Hungría, Schleswig-Holstein, Bélgica? Tengo aquí el gran Stieler, que, sin embargo, no basta ni de lejos. Planos de batallas desde el 92 hasta 1813 los tengo aquí en el Atlas de la Historia de Europa desde la Revolución Francesa de Alison, pero he descubierto que varios son falsos. ¿Existen en Alemania colecciones semejantes no demasiado caras y, sin embargo, fiables?

¿Conoces más de cerca al señor Jomini, del que los franceses hacen tanto alboroto? Yo lo conozco sólo por mediación del señor Thiers, que, como es sabido, lo ha plagiado escandalosamente. Este pequeño Thiers es uno de los embusteros más desvergonzados que existen, en ninguna batalla son correctas sus proporciones numéricas. Como el señor Jomini se pasó posteriormente a los rusos, se debería pensar que tiene motivos para reducir las exploits de la bravoure française a dimensiones menos sobrehumanas que el señor Thiers, donde siempre 1 francés zurra a 2 enemigos.

He aquí todo un montón de preguntas. Por lo demás, espero que la actual persecución de judíos en Alemania no se extienda más. La detención de Daniel[s] me resulta, sin embargo, preocupante. Parece que aquí se quiere cursar comisiones rogatorias para involucrarnos; ello, no obstante, no es tan fácil y caería de plano, pues no se encontraría nada.

Sobre el plan de organizar desde Londres una oficina litográfica para América te escribirá probablemente Marx. Tales cosas aquí resultan enseguida muy costosas si se quiere montarlas en regla, y la mayoría de los periódicos americanos es muy poco sólida. Lupus está en Londres, asimismo Freiligrath; yo estuve también allí catorce días a principios de mes.

Como, a juzgar por todo, tú irás pronto también allí, lo mejor sería que pudieras llegar a un arreglo con uno o varios periódicos o revistas por corresponsalías, etc. Algo así es en Londres muy lucrativo, aunque, claro está, los periódicos más solventes ya están ocupados. También es cuestión de qué prensa hay ahora en Alemania.

El capitano Willich sigue viviendo en, de y con su cuartel. ¿Qué te parece si montáramos como contrapartida algo grandioso?

Escribe pronto a tu

F. E. 
Direcc. Ermen & Engels, 
Manchester.