Karl Marx a Hermann Heinrich Becker en Colonia
Londres, 8 de febrero de 1851

¡A propósito! Por fin Willich, Schapper, junto con Barthélemy, etc., lograron, mediante enormes jactancias acerca de su influencia en Alemania y mediante enormes calumnias contra nosotros, embaucar a Louis Blanc hasta tal punto que éste se unió con esta «hez» para organizar un banquete en febrero y emitió con ellos un programa festivo junto con una especie de manifiesto. El pequeño cayó en la trampa por vanidad, para mostrar a Ledru-Rollin que también él tenía tras de sí una cola alemana, francesa, polaca, húngara. Ahora el asunto está de nuevo en pleine déroute y el pequeño ve que se ha comprometido en vano, y ha cometido una perfidia inútil contra nosotros, que desde 1843 manteníamos con él una especie de alianza tibia.

Pero, ¿sabes con qué impresiona Willich sobre todo a los amigos? Con su enorme influencia en Colonia. Así pues, se hace tanto más necesario que me envíes las cartas, para oponer un dique a las actividades del «carpintero». ¡Adiós!