Friedrich Engels a Karl Emil Blank
en Barmen
Manchester, 3 de diciembre de 1850

Querido Emil:

He recibido el paquete y te agradezco la rápida remesa de los cigarros, que gozan de la aprobación general. Los calzoncillos también están bien.

El padre me escribió hace un par de días. Se inclina más hacia Gottfried Ermen, con quien está dispuesto a asociarse en caso de una separación; con Peter no quiere permanecer juntos bajo ninguna condición más de lo necesario. Por lo que respecta al negocio de Ermen Brothers, recabaré todas las noticias accesibles. Que han hecho negocios extensos es seguro, y G. E. afirma que, por término medio, han tenido un beneficio de 600 libras esterlinas al año, en los últimos años más. En este negocio es difícil, en años normales, perder dinero; tienen y necesitan poco capital, y el artículo —hilo de coser y de hacer punto de mala calidad— marcha siempre mejor en proporción a las calidades buenas, que disminuyen mucho.

El balance del año 1849/50 no está hecho en modo alguno; el debe y el haber se hallan aún en la más hermosa confusión. El padre parece haber vuelto a insistir; según oigo, mañana se sentarán a ponerlo en orden.

El señor Peter ha llegado, pues, esta mañana o anoche por la noche. Hizo llamar al viejo Hill —se hospeda en un hotel a dos casas de nuestra oficina—; se mostró muy cortés, preguntó por cosas indiferentes, pero no se dejó ver por la oficina, al menos hasta ahora. Si se empeña en hostigarme, se las habrá con quien no debe. El padre no quiere mezclarse en las rencillas de los hermanos; yo tampoco lo hago. Pero Gottfried está ahora tan entre la espada y la pared que tiene que sostenerse conmigo; me lo contará todo sin que yo necesite preguntárselo.

Si P. E., como probablemente acabará sucediendo, asume la dirección de la oficina, mi revisión de los libros se verá muy perturbada. Hasta ahora sólo podía hacerlo durante las dinner-hours, cuatro días a la semana, cuando estaba solo; pero él tiene precisamente la costumbre de curiosear por la oficina durante las dinner-hours. Sin embargo, ya he hecho los extractos principales y casi sólo me queda la muy complicada comparación de los precios a los que Ermen Brothers nos venden, con los precios corrientes en cada momento, así como el examen de antiguas facturas, etc., para ver si no se topa uno casualmente con esto y aquello. Enviaré al padre, dentro de un par de días, toda la cuenta de Ermen Brothers de 1849/50, debidamente clasificada y ordenada, así como la de la fábrica de blanqueo de Ermen, para que pueda ver cómo estos caballeros saben hacer negocios con su capital.

Carga en cuenta al padre el importe de los cigarros; será lo más sencillo.

Saluda cariñosamente a Marie, a Hermann y a los niños.

Tuyo,
Friedrich

M., 3 de diciembre de 1850.