Karl Marx a Louis Bauer
en Londres
Londres, 5 de febrero de 1850

120. Queensroad
+ 5 de febrero.

No respondo hasta ahora a su escrito del 30 de enero porque no estoy dispuesto a que usted me prescriba «plazos» para mis actos.

En contestación a su carta, lo siguiente:

1) Si Schramm escribió que mi deuda con usted aún no era «exigible», eso sólo significa que las cuentas de cirujano pueden reclamarse judicialmente al cabo de seis meses, de ningún modo que la deuda no exista.

2) Lejos de haber reconocido, frente al señor Heidemann, que su cuenta no fuera «demasiado alta», le declaré lo contrario, como él mismo reconoce en la carta a mi mujer del 22 de enero. No obstante, le declaré que quería pagar. Esperaba, como le comuniqué, estar en posesión de los fondos necesarios en el mes de enero, sin poder garantizarlo, empero. La insolencia del señor Heidemann al enviar a una mujer una carta de apremio con sello negro, que ella tomó por una esquela de defunción, me movió a hacerle escribir que no quería entrar en contacto ulterior con él.

3) En lo que respecta a su cuenta, exijo ahora que usted la especifique. No concibo cómo pretende usted haber desembolsado 1 libra esterlina por mí. Sólo en tres ocasiones vino usted a Chelsea, a petición mía directa: una de ellas en coche de alquiler. En cuanto al parto, los tocólogos de aquí (salvo entre los burgueses) cobran por 9 días —y usted sólo visitó a mi mujer durante 4 de esos 9 días, como puede atestiguar Willich— una guinea. ¿De dónde salen, pues, sus 4 libras y media? Ciertamente se me ha informado de que, inmediatamente después de recibir mi carta, celebró usted un conciliábulo con Heidemann y decidió «hacerme el vacío». Así pues, ante todo, cuenta especificada, que entonces pagaré.

K. Marx