Karl Marx a Georg Herwegh 
en París 
Bruselas, 26 de octubre de 1847 

Bruselas, 26 de octubre 
Rue d’Orléans, 42, Faubourg Namur. 
¡Querido Herwegh! 

Había pensado enviarte una carta con Engels, pero el día de su partida se acumularon tantos asuntos, que aquello quedó pasado por alto y olvidado.

La condesa Hatzfeldt me había pedido además que te escribiera unas palabras para recomendártela. Creo que ya habrás trabado conocimiento con ella. La señora ha desplegado, para ser alemana, mucha energía en el duelo con su marido.

Aquí en Bruselas hemos fundado dos sociedades democráticas públicas:

1) una sociedad obrera alemana, que cuenta ya con cerca de 100 miembros. Se discute en ella de manera enteramente parlamentaria, y hay también esparcimiento sociable a base de canto, declamación, teatro y cosas por el estilo.

2) una sociedad democrática cosmopolita, más reducida, en la que participan belgas, franceses, polacos, suizos y alemanes.

Cuando vuelvas a venir por aquí, encontrarás que en esta pequeña Bélgica hay más que hacer, incluso para una propaganda directa, que en la gran Francia. Creo, además, que, por pequeña que pueda ser, la actividad pública ejerce sobre todos un efecto infinitamente refrescante.

Es posible que, hallándose ahora el ministerio liberal al timón de la nave del Estado, nos aguarden chicanas policiales, pues los liberales no abandonan su manera de ser.

Pero nosotros podremos con ellos. Aquí no es como en París, donde los extranjeros se ven aislados frente al gobierno.

Siendo imposible, en las actuales circunstancias, utilizar de algún modo el comercio librero en Alemania, he emprendido, de común acuerdo con alemanes residentes en Alemania, la fundación de una revista mensual, basada en suscripciones por acciones. Ya se ha reunido un cierto número de acciones en la provincia renana y en Baden. Empezaríamos inmediatamente en cuanto haya dinero suficiente para 3 meses.

Si las contribuciones lo permitieran de algún modo, se establecería aquí una imprenta propia, que podría utilizarse también para la impresión de escritos independientes.

Ahora quisiera saber de ti:

1) Si también por tu parte quieres reunir algunas acciones (cada acción a 25 táleros).

2) Si quieres colaborar, y, por lo tanto, figurar también como colaborador en la portada.

Pero te ruego, ya que de todas formas me debes desde hace tiempo una carta, que esta vez venzas tu aversión a escribir y respondas pronto.

Quería además pedirte que preguntes a Bakunin por qué vía, bajo qué dirección y de qué manera puedo hacer llegar una carta a Tolstoy.

Mi mujer te manda cordiales saludos a ti y a tu mujer.

La aventura con la legación prusiana en París es realmente sintomática de la creciente furia impotente de nuestro padre de la patria.

Adiós.
Tu Marx. 

¡Querido Herwegh! Por un descuido, casi le pongo a esta carta la dirección falsa de arriba.