Friedrich Engels a Karl Marx  
en Bruselas  
París, 19 de agosto de 1846  

|Cercle Valois, Palais Royal,  
19 de agosto de 1846  
Querido Marx  

El sábado por la noche llegué [por fin] aquí después de un viaje agotador y de mucho aburrimiento. Me encontré en seguida con Ev[erbeck]. El muchacho está muy animado, plenamente tratable, más receptivo que nunca; en suma, espero llevarme muy bien con él en todos los asuntos —con un poco de paciencia—. Ya no se habla de las lamentables disputas de partido, por la sencilla razón de que él mismo se ha visto en la necesidad de echar de aquí a unos cuantos weitlingianos. Sobre lo que realmente tuvo con Grün, y cómo se produjo la ruptura con él, hasta ahora se ha sabido poco; lo cierto es que Grün lo mantuvo en una especie de respetuoso afecto mediante un comportamiento alternativamente rastrero y altanero. Ev. ve a Heß con total claridad, il n'a pas la moindre sympathie pour cet homme-là. De todos modos, le tenía un viejo odio personal de la época en que vivieron juntos. Le he reprendido como es debido por lo de los westfalianos. Wey[demeier], ese canalla, había escrito a B[ernay]s una carta lacrimosa al estilo westfaliano, en la que presentaba a los nobles M[eyer] y R[empel] como mártires de la buena causa, que de buen grado habían sacrificado todo lo suyo, pero a quienes nosotros habríamos rechazado con desprecio, etc.; y los dos crédulos germanos, Ev. y B.s, se sientan juntos, se lamentan de nuestra dureza de corazón y de nuestro afán de camorra, y creen al teniente al pie de la letra. Apenas se puede creer semejante superstición. — Grün ha estafado a los obreros por unas 300 fr., con el pretexto de mandar imprimir en Suiza un folleto de — 1½ pliegos. Ahora llegan los cobros por ello, pero los obreros no reciben ni un céntimo. Ahora empiezan a visitarlo en la taberna por ese motivo. Ev. ve ahora el disparate que hizo al introducir a este Gr. entre los artesanos. Ahora teme una acusación pública de Grün ante éstos, porque lo cree capaz de denunciarlo todo a la policía. | ¡Pero qué crédulo es el muchacho ese Ev.! El astuto Grün le había contado al propio Ev. todas sus bellaquerías —pero naturalmente como puras hazañas de la abnegación—, y Ev. le cree todo al pie de la letra. De las antiguas porquerías de ese tipo no sabía más que lo que el delincuente mismo tuvo a bien contarle. Ev., por lo demás, ha prevenido a Proudhon contra Gr. Gr. está otra vez aquí, vive allá atrás en Ménilmontant y emborrona los artículos más espantosos en la Triersche. Maurer ha traducido a Cabet los pasajes correspondientes del libro de Grün; puedes imaginarte la furia de Cabet. También en el National ha perdido todo crédito.  

Estuve en casa de Cabet. El viejo estuvo muy cordial; entré en todos sus asuntos, le hablé de Dios y del diablo, etc. Iré más a menudo. Pero con la correspondencia tenemos que dejarlo en paz. En primer lugar, tiene bastante que hacer y, en segundo lugar, es demasiado desconfiado. Il y verrait un piège, para abusar de su nombre.  

He hojeado un poco en los Epigonen “Das Wesen der Religion” de Feuerb[ach]. Aparte de algunas agudezas simpáticas, la cosa sigue en las mismas. Al principio, donde se limita exclusivamente a la religión natural, ya está obligado a atenerse más al terreno empírico, pero después se vuelve un batiburrillo. Otra vez puras esencias, hombre, etc. Lo leeré con exactitud y te extractaré en brevísimo plazo los pasajes principales si son interesantes, para que aún puedas utilizarlo para el Feuerb[ach]. De momento, sólo dos frases. El conjunto —unas 60 páginas— comienza con la siguiente definición de la naturaleza, distinta de la esencia humana: “El ser distinto e independiente de la esencia humana o de Dios (!!), cuya representación es la ‚Esencia del cristianismo‛, el ser sin esencia humana (2), sin cualidades humanas (3), sin individualidad humana (4), no es en verdad otra cosa que — la naturaleza.” Esto es, sin duda, la obra maestra de una tautología trompeteada con voz de trueno. A esto se añade además que, en esta frase, identifica completa y totalmente el fantasma religioso, representado, de la naturaleza con la naturaleza real. | Comme toujours. — Más adelante, un poco más: “Religión es tomar a pecho y confesar lo que yo soy (!)... Elevar a conciencia la dependencia de la naturaleza, representársela, tomarla a pecho, confesarla, se llama elevarse a la religión.”  

El ministro Dumon fue sorprendido estos días en camisa en casa de la mujer de un presidente. El Corsaire-Satan cuenta: Una dama que había suplicado a Guizot dijo —es una lástima que un hombre tan distinguido como Guizot est toujours si sévère et boutonné jusqu'au cou. La mujer de un employé des travaux publics dice: On ne peut pas dire cela de M. Dumon, on trouve généralement qu'il est un peu trop déboutonné pour un ministre. —  

Quelques heures après, después de haber corrido en vano al Café Cardinal por complacer a Weilchen —Weilchen está algo gruñón porque la Démocratie pacifique no le paga sus honorarios de unas 1000 fr., parece que ha estallado entre ellos una especie de great crisis and stopping of cash payments, y Weilchen es demasiado judío para dejarse despachar con billetes de banco sobre el primer falansterio del futuro. Por lo demás, los señores fourieristas se vuelven cada día más aburridos. La Phalange no contiene más que disparates. Las comunicaciones del legado de Fourier se limitan todas al mouvement aromal y al apareamiento de los planetas, que parece efectuarse plus ou moins por detrás. Del apareamiento de Saturno y Urano surgen los escarabajos peloteros, que en todo caso son los propios fourieristas —pero el escarabajo pelotero principal es el señor Hugh Doherty, el irlandés, que en realidad no es aún escarabajo pelotero, sino sólo larva de escarabajo, gusano del estiércol—; el pobre animal se revuelca ya por décima vez (10e article) en la question religieuse y aún no ha encontrado cómo hacer su salida con decoro.  

A Bernays aún no lo he visto. Pero, según dice Ev., no está tan mal y su mayor padecimiento es el aburrimiento. Dicen que el hombre se ha vuelto muy robusto y sano; su ocupación principal, la jardinería, parece haber triunfado sobre su pena en lo que respecta a su estado cadavérico. También se dice que sujeta a las cabras por los cuernos cuando su —¿esposa?—, que sólo cabe imaginar entre dos signos de interrogación, las ordeña. El pobre diablo se siente naturalmente incómodo en su entorno; aparte de Everb., que va todas las semanas, no ve un alma, anda por ahí con una chaqueta de campesino, no sale nunca de Sarcelles, que es el pueblo más miserable del mundo y ni siquiera tiene un cabaret; en suma, se aburre de muerte. Tenemos que procurar traerlo de nuevo a París; entonces, en 4 semanas volverá a ser el de antes. Como Börnstein, en su calidad de mouchard, no debe saber que estoy aquí, le hemos escrito a Bs primero para una cita en Montmorency o en algún otro lugar cercano; después lo arrastraremos a París y emplearemos unos cuantos francos en alegrarlo un poco a fondo. Entonces ya cambiará. Por lo demás, no le dejes notar que te he escrito así sobre él; en su exaltado estado de ánimo romántico, el buen muchacho podría sentirse moralmente herido.  

Lo más hermoso es que en la casa de Sarcelles hay 2 mujeres, 2 hombres, varios niños, entre ellos uno dudoso, y a pesar de todo on n'y tire pas un coup. Ni siquiera se practica allí el estupro de muchachos. C'est un roman allemand.  

Madame Hess cherche un mari. Elle se fiche de Hess. S'il se trouverait quelque chose de convenable, s'adresser à M. Gsell, Faubourg St. Antoine. No hay prisa, ya que la competencia no es grande. Contesta pronto.  

Tuyo  

Dirección: 11, rue de l'arbre sec.  

| Se entiende que lo que te escribo aquí y más adelante sobre Ev., Bs. y otros conocidos es estrictamente confidencial. |  

No franqueo porque ando escaso de dinero y no tengo nada que esperar antes del 1 de octubre. Ese día enviaré sin embargo una letra para cubrir mi parte en los gastos de franqueo.  

Friedrich Engels  
al Comité de Correspondencia Comunista  
en Bruselas  
París, 19 de agosto de 1846  

| Comité.  
Carissimi — Nuestro asunto marchará muy bien aquí. Ev[erbeck] está completamente entusiasmado y sólo desea que no se precipite la organización oficial de un comité, porque se avecina una escisión. El resto de los weitlingianos, una pequeña camarilla de sastres, está a punto de ser echado de aquí, y Ev. considera mejor que esto se resuelva primero. Ev. cree, no obstante, que no se podrá incorporar a la correspondencia a más de 4 o 5 de los de aquí, lo cual es también plenamente suficiente. En mi próxima espero poder anunciar la constitución.  
Estos sastres son realmente unos tipos piadosísimos. Hace poco discutieron muy seriamente sobre cuchillos y tenedores, sobre si no sería mejor encadenarlos. Pero no son muchos. — El propio Weitl[ing] no ha respondido a la última carta, muy grosera, de los parisinos, que le gestionamos nosotros. Había pedido 300 francos para experimentos prácticos con su invento, pero al mismo tiempo les había escrito que probablemente el dinero se tiraría a la basura. Podéis imaginaros cómo le respondieron.  

Los carpinteros y curtidores, en cambio, dicen que son tipos estupendos. Aún no los he visto; Ev. lleva todo eso con su conocida parsimonia.  

Quiero comunicaros ahora algunas cosas de los periódicos franceses, se entiende de aquellos que no llegan a Bruselas.  

El periódico mensual de P. Leroux está casi completamente lleno de artículos sobre Saint Simon y Fourier, del propio P. L. En ellos eleva a S. S. a las nubes e intenta poner a Four. lo peor posible y presentarlo como un imitador falseador y empeorador de Saint Simon. Así se atormenta para demostrar que los Quatre Mouvements no son más que un plagio materializado de las —Lettres d'un habitant de Genève—. El tipo está completamente loco. Como allí se dice una vez que un sistema que resumiese enciclopédicamente todas las ciencias podría realizarse mejor mediante la reducción de todos los fenómenos, etc., a la pesanteur universelle, Four. tiene que haber tomado de ahí toda su doctrina de la atracción. Naturalmente, todas las pruebas, citas, etc. no bastan ni siquiera para demostrar que F. hubiera leído siquiera las Lettres cuando escribió los 4 Mouvements. En cambio, se califica a toda la tendencia Enfantin de fourierismo introducido de contrabando en la escuela. El periódico se llama Revue Sociale ou solution pacifique du problème du prolétariat.  

El Atelier cuenta con posterioridad sobre el congreso reformista de periódicos: Que no estuvo allí y, por tanto, está muy asombrado de encontrarse en la lista de los periódicos allí representados. Que se había excluido al peuple de la presse hasta que se establecieron las bases de la reforma, y cuando luego se abrió a los periódicos obreros la puerta para decir amén, él consideró indigno acudir. El Atel. cuenta además que 150 ouvriers, probablemente buchezistas —partido que, según aseguran los franceses, debe contar con unas 1000 personas— celebraron el 29 de julio las jornadas de julio con un banquete, sin permiso de la policía. La policía intervino y, como no quisieron comprometerse a no pronunciar discursos políticos ni cantar canciones de Béranger, fueron disueltos.  

“Los Epigonen” del señor Wigand están aquí. El señor W. se arroja aquí con espantoso estrépito el pecho hinchado. “A. A. Ruge.” Le echa en cara a éste las penalidades que ambos han soportado durante 4 años. R. no podía —en París— “ir de la mano con el comunismo fanático”. El comunismo es un estado “empollado en el propio cerebro presuntuoso, una barbarie limitada y presuntuosa que se quiere imponer violentamente a la humanidad”. Finalmente alardea de todo lo que piensa hacer “mientras haya plomo para tipos en el mundo”. Ya veis, el candidat de la potence no ha perdido aún la esperanza de llegar a ser candidat de la lanterne.  

Os llamo la atención sobre el artículo en el National de hoy (mercredi 19) acerca de la disminución de los electores en París de más de 20 000 a 17 000 desde 1844.  

Vuestro  

11, rue de l'arbre sec, 19 de agosto 46. |  

| París está profundamente hundido; Danton vende madera en el Boulevart Bourdon, Barbaroux tiene una tienda de percal en la Rue S. Honoré, la Réforme ya no tiene fuerza para hacer pasar el Rin a pie enjuto, la oposición busca las capacidades y no las encuentra, los señores burgueses se acuestan tan temprano que a las 12 todo tiene que haber terminado, y la jeune France lo acepta tranquilamente. La policía ciertamente no lo habría impuesto, pero las tempranas horas de oficina de los señores principales, que viven según el proverbio: A quien madruga, etc. … El folleto del señor Grün impreso a costa de los obreros es el mismo que vi una vez en casa de Seiler: “Los cierres de las Dietas prusianas, una palabra a su tiempo” (anónimo), contiene principalmente plagios de artículos de Marx (D[eutsch]-Fr[anzösische] Jahrb[üch]er) y un colosal disparate. Las cuestiones “económico-nacionales” y “socialistas” son idénticas para él. El siguiente desarrollo de la monarquía absoluta: “El príncipe se creó un dominio abstracto, y este dominio espiritual se llamó — el Estado. El Estado se convirtió en el dominio de los dominios; como ideal del dominio, supera el dominio individual tanto como lo deja subsistir, lo supera siempre que quiere volverse absoluto, independiente, etc.” ¡Este dominio “espiritual”, Prusia, “se transforma inmediatamente después en un dominio en el que se reza, un dominio eclesiástico”! Resultado de todo ello: El liberalismo está ya teóricamente superado en Prusia, por lo tanto los Estados provinciales ya no se ocuparán en absoluto de cuestiones burguesas, sino directamente de la cuestión social. “El impuesto sobre el degüello y la molienda es el verdadero traidor que delata la esencia del impuesto; delata, a saber, que todo impuesto es un impuesto de capitación. Pero quien recauda un impuesto de capitación dice: Vuestras cabezas y cuerpos son de mi propiedad, vosotros sois siervos de cabeza y de cuerpo... El impuesto sobre el degüello y la molienda se corresponde demasiado con el absolutismo”, etc. El asno ha pagado durante dos años el octroi y aún no lo sabe; cree que tal cosa sólo existe en Prusia. Finalmente, el folletito, descontando algunos plagios y frases, es liberal de principio a fin, y por cierto liberal-alemán.  

Como creen generalmente aquí los obreros, Weitl. no hizo solo las Garantien. Aparte de S. Schmidt, Becker, etc., se dice que algunos franceses le suministraron material y que, sobre todo, tenía manuscritos de un tal Ahrens, de Riga, obrero en París, ahora en América, que también habría hecho lo principal de “La humanidad tal como es y como debe ser”. Los de aquí le escribieron eso una vez a Londres, a lo cual él se enfureció mucho y se limitó a responder que eran calumnias.  

Monsieur Charles Marx  
19 Plaine St. Gudule  
Bruxelles. |